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“Entonces serán completos con toda la plenitud de la vida y el poder que proviene de Dios. Y ahora, que
toda la gloria sea para Dios, quien puede lograr mucho más de lo que pudiéramos pedir o
incluso imaginar mediante su gran poder, que actúa en nosotros. ¡Gloria a él en
la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones desde
hoy y para siempre! Amén”
Efesios 3:20-21


…Dios castigará a las naciones que atacaron a Jerusalén. Hará que se llenen de miedo, y que empiecen a pelear entre ellas mismas; ¡aun en vida se les pudrirán la carne, los ojos y la lengua!” Zacarías 14:12

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Transcribimos completo el devocional del pastor David Wilkerson [May 19, 1931; April 27, 2011] que nos llegó hoy: 12 de diciembre del 2011:

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Un misionero habló en mi iglesia acerca de los grandes despertares alrededor del mundo. En cada caso, el “espíritu de oración” estaba relacionado con la última cosecha. En Vietnam, China, Siberia, las Amazonas, Africa, y otros lugares más, el pueblo de Dios está orando fervientemente y con fogacidad -sollozando y clamando a Dios, buscando Su rostro, tratando con el pecado y decidiendo caminar en santidad.


Usted no puede forzar a que este tipo de oración suceda. Esto es el resultado del Espíritu de súplica – como Dios lo prometió en Zacarías 12:10. ¡Y estos creyentes ya lo estaban experimentando!


No hace mucho tiempo, nostros hicimos un llamado a orar en Times Square Church e igualmente experimentamos una prueba pequeña del derramamiento del Espíritu. Inclusive, podemos decir que existe una medida de fuego y diligencia a orar en toda la nación. Sin embargo, ¡nosotros no hemos experimentado el derramamiento del Espíritu de súplica!


Dios me está mostrando que aún el deseo e inclinación a orar deben provenir del Espíritu Santo. Ahora mi dilema es: Dios nos ha prometido derramar un Espíritu de súplica en Su iglesia y yo quiero ser parte de este genuino mover de Dios. Entonces, ¿qué puedo hacer para estar seguro de recibir este derramamiento?


La respuesta se encuentra en Zacarías 10:1: “Pedid a Jehová lluvia en la estación tardía. Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante y hierba verde en el campo a cada uno.” (Zacarías 10:1).


¡Nosotros debemos pedirle al Señor este Espíritu de súplica! Los relámpagos que se mencionan en ese versículo se refieren a “rayos y tormentas.” ¡Dios nos ha prometido lluvia! Él nos está diciendo en Zacarías, “¡Pide y te daré esta carga del cielo. Pero tú deberás buscarme!”


Es tiempo de que empecemos a pedirle al Señor, “¡Oh, Dios, derrama tu Espíritu Santo sobre mí para que yo aprenda a orar! Abre la fuente. ¡Permíteme ser parte de tu cosecha final!”


Una vez que Su espíritu de súplica llueva sobre nosotros, usted se encontrará orando por santidad, rectitud, pureza. Usted intercederá por sus seres queridos, sollozará por este mundo en decadencia. Pero usted tiene que pedirle al Espíritu Santo que haga esto en usted -y posteriormente debe confiar en Él.

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Read this devotion online: http://www.worldchallenge.org/es/node/15922?src=devo-email
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