“En los días venideros —dice el Señor—, el pueblo de Israel
volverá a su hogar junto con el pueblo de Judá. Llegarán
llorando en busca del Señor su Dios. Preguntarán por el
camino a Jerusalén y emprenderán el regreso a su
hogar. Se aferrarán al Señor con un pacto
eterno que nunca se olvidará”
Jeremias 50, 4-5

EEUU, JERUSALEN Y UN ACTO DE JUSTICIA

ir a página principal

…Dios castigará a las naciones que atacaron a Jerusalén. Hará que se llenen de miedo, y que empiecen a pelear entre ellas mismas; ¡aun en vida se les pudrirán la carne, los ojos y la lengua!” Zacarías 14:12

+

+

Transcribimos completo el devocional del pastor David Wilkerson que nos llegó hoy: 1º de setiembre del 2011:

+
+

Dios le pregunta: “¿Realmente crees que yo veo exactamente lo que estás padeciendo en este momento?” Tal vez al leer esto, usted está pasando por algo que lo lleva a clamar a Él para que actúe en su lugar. La naturaleza misma de su problema requiere una respuesta.


Amado, ¿Cree que Dios controla todos sus movimientos como un padre con su hijo recién nacido? ¿Sabe usted en su corazón que Él interpreta cada uno de sus pensamientos? ¿Cree que Él está trabajando –guardando todas sus lágrimas, cada uno de sus suspiros- cubriéndole con amor y cuidado?


¡La Biblia describe como Él precisamente hace todo esto!


“Los ojos de Jehová están sobre los justos y atentos sus oídos al clamor de ellos. Claman los justos, y Jehová oye y los libra de todas sus angustias.” (Salmo 34:15, 17, RV1995).


“Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen un corazón perfecto para con él.” (2 Crónicas 16:9, RV1995).


¿Cree usted que Dios está absoluta y totalmente consciente de cada uno de sus pensamientos, de su dolor, pena, pruebas, problemas financieros, familiares, y que Él quiere verlo a usted superar cada uno de estos obstáculos?


El salmista nos dice: “Como el padre se compadece de los hijos,se compadece Jehová de los que lo temen…” (Salmo 103:13, RV1995).


Aquí la palabra hebrea para “compadecer” significa “acariciar, mimar, amar, ser compasivo.” La Escritura nos dice que el Señor abraza afectuosamente, en sus propios brazos, a los que le temen. Dios pone sus brazos alrededor de usted, acaricia sus mejillas, Él le sostiene. Él dice: “¡Yo conozco tus pensamientos, tus preocupaciones, todas las batallas que enfrentas y tengo cuidado de ti!” No importa lo que usted esté pasando, no importa cómo se sienta, ¡El Señor lo ve todo! Él siente los sentimientos mismos de sus enfermedades. Él conoce cada movimiento que usted hace, todo lo que dice y hace.


Ahora mismo Dios no está enojado con usted. ¡No! Él está pensando preciosos, tiernos y amorosos pensamientos sobre usted.¡Él sabe cómo se siente y le cuida! Él está diciendo, “Sí, estás pasando por una gran prueba, estás siendo tentado y sacudido. Pero tú eres mi hijo y nunca voy a permitir que el enemigo te  trape. Voy a llevarte hasta el otro lado.”
+

+

Read this devotion online: http://www.worldchallenge.org/es/node/14763?src=devo-email
+
+