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“Pon tu esperanza en el Señor y marcha con paso firme por su camino. Él te honrará al darte la tierra…
He visto a gente malvada y despiadada florecer como árboles en tierra fértil. Pero cuando volví
a mirar, ¡habían desaparecido… no pude encontrarlos! El Señor rescata a los justos;
él es su fortaleza en tiempos de dificultad… Él salva a los justos,
y ellos encuentran refugio en él”
Salmo 37, 34-40


…Dios castigará a las naciones que atacaron a Jerusalén. Hará que se llenen de miedo, y que empiecen a pelear entre ellas mismas; ¡aun en vida se les pudrirán la carne, los ojos y la lengua!” Zacarías 14:12

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“¿Concebirá la tierra en un día?
¿Nacerá una nación de una sola vez?”

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En Isaías 66:7 se hace un anuncio con vívidas palabras de algo que sucederá en la tierra que YaHWéH prometió a Abraham y su descendencia como herencia para siempre y que se hará efectiva cuando se inaugure el mundo venidero/athid lavo:

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“¡Antes que estuviera de parto, dio a luz;
antes que le vinieran dolores,
dio a luz un hijo!

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Y en Jeremías 30:19-20 se lee concordando:

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“Saldrá de ellos acción de gracias
y voz de nación que está en regocijo.
Los multiplicaré y no serán disminuidos;
… Serán sus hijos como antes,
y su congregación delante de mí
será confirmada”

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¡Una nación nacerá de pronto, de una sola vez! ¿Cómo puede esto suceder? De pronto irrumpirá en Sión una población gozosa que será la población de esa nación y que apareció en forma sorprendente. Y se dirá:

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¿Quiénes son éstos que vuelan como nubes,
y como palomas a sus ventanas?
Isaías 60:8

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La población de esa Nación Gloriosa venidera  –el “Reino de los Cielos”/”Tabernáculo de David restaurado”- estará constituida por la descendencia de “dos familias” o reinos que juntas componen la única nación de los elegidos de YaHWéH: ISRAEL. Dice Ezequiel 37:21-22:

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“Voy a sacar a los israelitas
de entre las naciones
a donde han ido a parar;
los reuniré de todas partes
y los haré volver a su tierra.
Haré de ellos una sola nación en este país,
en los montes de Israel,
y tendrán un solo rey.
No volverán a estar divididos
en dos naciones,
ni separados en dos reinos”.

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A partir del 930 AC, y hasta hoy, ISRAEL  permanece dividida a los ojos de YaHWéH en dos reinos. Uno de ellos mezclado en misterio con todas las naciones de la tierra: ‘Israel’. Y el otro  el que  esta y estuvo siempre a la vista de todos: ‘Judá’ o “los judíos”. Generalmente se considera al “Estado de Israel” –al cual solemos llamar sintéticamente: “Israel”-  como la nación de referencia de todo ISRAEL. Pero no es así, este estado moderno solo congrega a aquella parte de ISRAEL que ha sido históricamente el custodio de los oráculos de YaHWéH  y que tienen una función de preservación en el Plan de Redención. Pero la descendencia de la otra parte de ISRAEL, los ‘hijos de Israel’/’casa de Israel’/’Efraín’  hemos visto que cubrió toda la tierra y formó las naciones europeas y  todas aquellas que fueron colonizadas por ellas, entre muchas otras naciones que jalonan la historia. Vale aquí recordar Isaías 24:14-16:

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“Estos alzarán su voz,  cantarán gozosos…
desde el mar darán voces…
en las costas del mar  …
De los extremos de la tierra oímos cánticos:
– ¡Gloria al justo!”

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La expresiones “desde el mar”, en las “costas del mar” y “los extremos de la tierra” describen un lugar muy lejano del sitio en donde estaba siendo pronunciada esa profecía –Canaan/Sión-. Y ese lugar lejano que se nos dice está inmerso en el “mar” solo puede ser América. Este continente es una gran “isla” rodeada por océanos. Y es desde esa tierra en medio del mar que vemos que, en tanto el mundo todo entra en densas tinieblas, se levantan gozosos cantos de alabanzas. Esto nos dice que una enorme mayoría de los elegidos que estén viviendo en el último instante de la historia secular van a estar en el continente americano expectantes con la “viva esperanza” que los aguarda. Y sobre la futura reunión de las “dos familias” –Judá e Israel(Efraín)- integrantes ambas de la Nación Gloriosa del mundo venidero/atid/lavo se dice en Oseas 1:10:

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“Y se congregarán
los hijos de Judá y de Israel,
y nombrarán un solo jefe,
y subirán de la tierra;
porque el día de Jezreel
será grande”.

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Estos congregados de todas las naciones son los que la profecía llama “remanente de Israel”. Y sobre esta ‘subida’/retorno del remanente de la descendencia de Abraham –los creyentes fieles que habrán recibido su cuerpo glorificado- a la Sión en Gloria venidera dice Jeremías 31:7-8:

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“Oh YaHWéH, salva a tu pueblo,
el remanente de Israel.
He aquí yo los hago volver…
y los reuniré de los fines de la tierra…”

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Y en Jeremías 31:10:

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“Oíd palabra de YaHWéH, oh naciones,
y hacedlo saber en las costas que están lejos,
y decid: El que esparció a Israel lo reunirá
y guardará, como el pastor a su rebaño”.

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Y en Isaías 43:6-7:

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“Diré al norte: “¡Da acá!”,
y al sur: “¡No los retengas;
trae de lejos a mis hijos,
y a mis hijas de los confines de la tierra,
a todos los llamados de mi nombre…”

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Y en Ezequiel 36:24:

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“¡Y yo os tomaré de las naciones,
os recogeré de todos los países
y os traeré a vuestro país!”

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Y en Jeremías 33:20:

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“… yo confirmaré la buena palabra
que he hablado a la casa de Israel
y a la casa de Judá”

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Y en Jeremías 3:18:

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“En aquellos días la gente de Judá
y la gente de Israel volverán juntas
… Regresarán a la tierra que les di
a sus antepasados como herencia perpetua”

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El pueblo de la Nación Gloriosa que será establecida “en el centro de la Tierra” será un remanente salvo por la “pura gracia” de YaHWéH (Oseas 14:4) tomado de entre la inmensa prole de Abraham, Isaac y Jacob que cubrió los “cuatro vientos” del planeta unificado de nuevo bajo el gobierno de un solo “Jefe”: el “Hijo de David” que es Jesucristo/ Yeshuahamashiaj. Y dice la Palabra que la actitud de las naciones no-israelitas “salvas” del mundo venidero/athid lavó será de gozosa aceptación:

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“Y andarán las naciones a tu luz,
y los reyes al resplandor de tu nacimiento”.
Isaías 60:3

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Y también:

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“En aquel día, Jerusalén será conocida
como “el Trono del SEÑOR”. Todas las naciones
acudirán a Jerusalén para honrar al SEÑOR.
Ya no seguirán tercamente sus propios malos deseos”
Jeremías 3:17

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Todo esto significa que la tierra que hoy aparece desamparada y sufriente, llena de contradicciones y conflictos, en polvos y ruinas, se desposará en el futuro con un remanente santo del pueblo de ISRAEL –esto es: el ISRAEL DE DIOS/JEZREEL- y será revestida de Gloria. Y así transmutada será el hogar del segundo matrimonio de YaHWéH con su pueblo, ya que el primer matrimonio, el del Sinaí, fue invalidado (Jeremías 21:32). Y este segundo se celebrará en el cielo: serán las bodas celestiales del Cordero. Allí la iglesia de Cristo depurada de la cizaña con la acompañó durante los siglos de la gracia acudirá como la Novia del Cordero (Ap. 19:9) y se desposará en matrimonio eterno con su Esposo y Redentor. Y así entendemos porque a Jesucristo/ Yeshuahamashiaj lo llamaremos ‘YaHWéH Justicia Nuestra’ ya que como Cordero expiatorio sin mácula nos devolvió la pureza perdida, que nosotros no podríamos adquirir por nuestros propios medios,  al lavar con su sangre  para siempre todo pecado y rebeldía.

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El anuncio profético en el AT de este segundo matrimonio en pureza de YaHWéH con Su pueblo es el drama del profeta Oseas quien recibió de nuevo como esposa pura y fiel para siempre a Gomer, la prostituta que fue santificada por la “pura gracia” de YaHWéH cuando la cautivó en el desierto (figura de las naciones en donde se encuentra la casa de Israel): “Yo la voy a enamorar: la llevaré al desierto y le hablaré al corazón” (Ose 2:14).

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Y nuestro eterno hogar conyugal será cubierto por Su Gloria como un dosel matrimonial (Isaías 4:5). Entonces se dirá de la que hoy es una tierra fatigada y convulsa:

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“Nunca más te llamarán “Desamparada”,
ni tu tierra se dirá más “Desolada”;
sino que serás llamada “Mi deleite”
y tu tierra, “Esposa mía”
porque el amor de YaHWéH estará contigo
y tu tierra será desposada…”
Isaías 62:4-5

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En Isaías 60:15 a esa Sión venidera se le llama “gloria eterna” y “el gozo de todos los siglos” (waw). Leamos:

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“En vez de estar abandonada y aborrecida,
tanto que nadie pasaba por ti,
haré que seas una gloria eterna,
el gozo de todos los siglos.

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Y la tierra “abandonada y aborrecida” de hoy será adornada “como una novia” por los redimidos recién llegados:

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“Alza tus ojos alrededor, y mira:
todos estos se han reunido, han venido a ti.
Vivo yo, dice YaHWéH, que de todos,
como de vestidura de honra,
serás vestida;
y de ellos serás adornada
como una novia”.
(Isaías 49: 18)

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Y se dice más que ¡los montes de Sión figuradamente romperán en aplausos y canciones de bienvenida para recibir a los redimidos!:

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“Los montes y los collados
levantarán canción delante de vosotros,
y todos los árboles del campo
darán palmadas de aplauso.
(Isaías 55:12)

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Y también se dice:

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“Miren, yo voy a crear
un cielo nuevo y una tierra nueva.

Lo pasado quedará olvidado,
nadie se volverá a acordar de ello.
Llénense de gozo y alegría para siempre
por lo que voy a crear,
porque voy a crear una Jerusalém feliz
y un pueblo contento que viva en ella”
(Isaías 65:17-18)

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¡Que bálsamo para estos días convulsos y sin esperanza!: “voy a crear una Jerusalem feliz” ¿Esto es bien diferente a la Jerusalem que vemos hoy en las noticias, verdad? La profecía infalible del Eterno ve en ese lugar tensionado, de ceño fruncido,  y en estado de alerta continuo a un pueblo contento y en paz. ¿Habrá algún recurso humano, alguna “hoja de ruta” que pueda conseguir efectivamente algo parecido a esta “Jerusalem feliz” en Oriente Medio? NO, ella y el pueblo gozoso que la habitará solo puede ser fruto de un acto portentoso del Guía de la historia. Y esta “Jerusalem feliz” –nos gusta volver a escribirlo-  será la capital de la Sión en Gloria venidera. Y “nuevos cielos y nueva tierra” serán testigos de la permanencia para siempre de la descendencia santa de Abraham delante de YaHWéH, libre ya de persecuciones, contradicciones, sobresaltos y cautiverios:

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“Porque como los cielos nuevos
y la nueva tierra que yo hago
permanecerán delante de mí, dice YaHWéH
así permanecerá vuestra descendencia
y vuestro nombre”.
(Isaías 66:22)

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Amén y amen.

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