+


“Entonces serán completos con toda la plenitud de la vida y el poder que proviene de Dios. Y ahora, que
toda la gloria sea para Dios, quien puede lograr mucho más de lo que pudiéramos pedir o
incluso imaginar mediante su gran poder, que actúa en nosotros. ¡Gloria a él en
la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones desde
hoy y para siempre! Amén”
Efesios 3:20-21


…Dios castigará a las naciones que atacaron a Jerusalén. Hará que se llenen de miedo, y que empiecen a pelear entre ellas mismas; ¡aun en vida se les pudrirán la carne, los ojos y la lengua!” Zacarías 14:12

+

+

rescate y nuevo matrimonio de
la “virgen de Sión”

+

+

En Isaías 54:1 se nos presenta a una mujer que era “estéril” pero que ha dado a luz muchos hijos, a la que YaHWéH invita a regocijarse:


“¡Regocíjate, estéril, la que no daba a luz!
¡Eleva una canción y da voces de júbilo,
la que nunca estuvo de parto!,
porque más son los hijos de la desamparada
que los de la casada, ha dicho YaHWéH”.


es decir, nadie pensaba que la mujer que es llamada aquí “desamparada” iba a tener hijos, y sin embargo resultó ser la madre de una descendencia mayor que la de la mujer que es llamada “casada” la cual -en el contexto de este pasaje- parecía la única que podía dar hijos a Sión.


-> la “desamparada” y la “casada”


En Jeremías 33:24 se nos dice que la nación de YaHWéH esta compuesta por “dos familias” que sabemos que son la “casa de Israel(Efraín)” y la “casa de Judá”. Y en Oseas 1:6-7 vemos que a partir de un comportamiento infiel de la “casa de Israel”  YaHWéH resolvió tener un trato diferente con cada una de ellas. Leamos:


“no me compadeceré más de la casa de Israel,
ni los perdonaré. Pero de la casa de Judá
tendré misericordia…”


Esto es, de una familia “no se compadecerá” -aunque veremos que cambiará de opinión movido por Su Misericordia- pero de la otra “tendrá misericordia”. Y aquella de la cual YaHWéH “no se compadecerá” es la que fue llevada a un destierro sin memoria entre las naciones mientras que la “casa de Judá” todavía permanecería bajo Su Misericordia. Así se dice en 2 Reyes 17: 18-23:


“Ninguno quedo sino solo la Tribu de Judá…


Y de este modo a la vista de las naciones el pueblo judío pasó a ser la única referencia visible de la descendencia de Abraham, Isaac y Jacob. Pero el sistema profético no cierra si no reconocemos la existencia de la “familia” desterrada en las naciones ya que hay un anuncio repetido insistentemente en el AT, y luego en palabras del propio Jesús/Yeshua y del apóstol Pablo,  de que un remanente de la “familia” desterrada -la “casa de Israel”- retornaría a Sión. Y Judá e Israel serían de nuevo un solo redil.

+

Entonces: la mujer “casada” es la “casa de Judá”,  y la mujer “desamparada“ que finalmente tuvo mas hijos que la “casada” es la “casa de Israel”, un remanente de la cual (y aun así una gran multitud) son los “hijos” que irrumpen en la Sión estéril que ya no pensaba en tener mas hijos. Y esta Sión pletórica de “hijos de la desamparada” es la Sión en Gloria venidera, la patria de los redimidos. ¡Aleluya!


-> el drama profético de Oseas y Gomer (nota 1).


Ahora bien, veamos este maravilloso misterio desde otro perfil: en el libro de Oseas leemos sobre un extraño drama profético cuando YaHWéH le ordena al profeta:


“Ve, toma por mujer a una prostituta
y ten hijos de prostitución con ella,
porque la tierra se prostituye
apartándose de YaHWéH”.


Es decir, YaHWéH le pide a Oseas que se case y tenga “hijos de prostitución” con la prostituta Gomer. Y luego le va poniendo nombres proféticos a cada uno de los hijos de este extraño matrimonio:

+

Con el nombre del primero anuncia que la “casa de Israel” -es decir el norteño reino de Israel separado del reino de Juda- será derrotada en batalla: “quebraré el arco de Israel”. El segundo fruto del vientre de Gomer fue una hija a la que YaHWéH pone por nombre Lo-ruhama: “porque no me compadeceré mas de la “casa de Israel”, en donde ya se anuncia un “divorcio” de YaHWéH con esta “familia” de ISRAEL. Y al tercero, que es un hijo, le pone Lo-ammi, “porque vosotros no sois mi pueblo ni yo seré vuestro Dios”, en donde el divorcio está consumado. Y en Oseas 2:2 YaHWéH declara que la “casa de Israel” es como la prostituta Gomer y que por eso será desechada y enviada al desierto de las naciones. Y ese castigo a la “casa de Israel” incluye algo terrible para quien fue parte de la nación santa de YaHWéH. Leemos en Oseas 2:11:

+

”Haré cesar todo su gozo,
sus fiestas, sus nuevas lunas,
sus sábados y todas sus solemnidades”.


El olvido decretado por YaHWéH de las fiestas solemnes de ISRAEL y los sábados fue como quitarle “el anillo de compromiso” a la “casa de Israel” y dejarla “sin Dios y sin esperanza” en el desierto de las naciones. Peor situación es imposible de imaginar.


De todas los dramas proféticas que ordenó YaHWéH a Sus siervos (nota 1), el que pidió a Oseas aparece como el mas complejo y doloroso. Repasemos: casamiento con una prostituta, tener “hijos de prostitución” con ella y luego aceptar para ellos nombres proféticos que expresan cosas muy duras. Pero no termina allí. Finalmente YaHWéH le pide a Oseas que deshaga el extraño y desigual “matrimonio” por Él ordenado y todavía otro episodio mas: luego le pide que tome a Gomer de nuevo como esposa. Y es que Él la había limpiado de toda concupiscencia cuando la “sedujo” con su Amor Misericordioso en el “desierto” (palabra que alude al destierro en las naciones) según leemos en Oseas 2:19. Y Oseas obedece, va al encuentro de Gomer y le dice:


“Tú serás mía durante muchos días;
no fornicarás ni te entregarás a otro hombre,
y yo haré lo mismo contigo”.
Oseas 3:3


Y también:


“Te desposaré conmigo para siempre;
te desposaré conmigo en justicia,
juicio, benignidad y misericordia.
Te desposaré conmigo en fidelidad,
y conocerás a YaHWéH”
Oseas 2:19:20


Aqui vemos a una mujer que fue “desamparada” debido a su comportamiento rebelde, pero que el Amor Misericordioso de YaHWéH -que sabemos que en el Nuevo Testamento se expresa en la cruz- restauró e hizo apta para un nuevo matrimonio.


-> “sin mancha ni arrugas”


No debe asombrarnos entonces que el apóstol Pablo se refiera a la iglesia como una novia preparada para un matrimonio con su Novio celestial:


“…a fin de presentársela a sí mismo,
una iglesia gloriosa,
que no tuviera mancha ni arruga ni cosa semejante,
sino que fuera santa y sin mancha.”
Efesios 5:27


que es un pasaje que se incluye dentro de un contexto en que se asimila el matrimonio a la relación entre Cristo con la iglesia:


“porque el marido es cabeza de la mujer,
así como Cristo es cabeza de la iglesia,
la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.
Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo,
así también las casadas
lo estén a sus maridos en todo”.
Efesios 5:23-24


y también:


“pues nadie odió jamás a su propio cuerpo,
sino que lo sustenta y lo cuida,
como también Cristo a la iglesia, …
Grande es este misterio…”
Efesios 29:32

+

Por eso es lo que en otro lugar se afirma que debemos “completar en nuestro cuerpo los padecimientos de Cristo”, así como en un matrimonio bien establecido la esposa sufre los dolores de su esposo, y éste los de su esposa. Solo cuando llegamos a esta identificación con nuestro Señor podemos escuchar el llamado del Novio a las bodas celestiales:


“‘Bienaventurados los que son llamados
a la cena de las bodas del Cordero”…
‘Estas son palabras verdaderas de Dios’”
Apocalipsis 19:9


que será muy diferente a la primera boda de YaHWéH con Su pueblo santo celebrada en el Sinaí en oportunidad del primer pacto. Sobre la identificación del primer pacto con un matrimonio leemos en Jeremías 31:32:


“Vienen días, dice YaHWéH,
en los cuales haré un nuevo pacto
con la casa de Israel y con la casa de Judá.
No como el pacto que hice con sus padres
el día en que tomé su mano
para sacarlos de la tierra de Egipto;
porque ellos invalidaron mi pacto,
aunque fui yo un marido para ellos,
dice YaHWéH”.


-> los hijos de la “mujer vestida de sol” y los “hijos de la desamparada”

*

Veamos una cosa mas: la “mujer vestida de sol” de Apocalipsis 12, y la mujer “desamparada” o “divorciada” que da a luz lejos de su tierra son dos símbolos poderosos que expresan realidades distintas del plan de redención. Pero, sin embargo, los “hijos” de estas dos “mujeres” son los mismos: los redimidos, vistos desde posiciones teológico/proféticas diferentes.


Los redimidos son nacidos de Espíritu y en ese sentido son hijos de la mujer “vestida de sol” que es madre de los nacidos del Espíritu y que tienen por tanto un destino celestial -de ahí que su ciudadanía está en los cielos (Filipenses 3:20)-. Pero también son descendencia del apóstata Israel adúltero -”Efraín- desterrado “sin Dios y sin esperanza” entre las naciones y que debió de ser rescatado por la “pura gracia” o Misericordia divina -la cruz-.  ¿Visualizamos los creyentes ambas dimensiones de nuestra redención?. ¿Nos vemos como “hijos de prostitución” purificados por la sangre del Cordero para ser restaurados como virgen pura de vestiduras blancas -la “virgen de Israel”/ “virgen de Sión”- y a la vez hijos de la “mujer vestida de sol” nacidos del Espíritu eterno de Dios/Elohim y por lo tanto “participantes de la naturaleza divina”?.


Y en el tiempo en que esta “virgen de Sión” restaurada en su pureza retorne a su tierra en regocijo con su Marido celestial la Voluntad de YaHWéH será hecha “tanto en la tierra como en los cielos”:


“En aquel tiempo …dice YaHWéH;
responderé a los cielos,
y ellos responderán a la tierra”,
Oseas 2:21


Y es que cielos y tierra tendrán una misma naturaleza: vibrarán al unísono bajo la voluntad del Altísimo. Amén y amen.


^^^


nota 1): es frecuente que YaHWéH pida a sus profetas que escenifiquen episodios que son anuncios crudos pero efectivos de cosas que sucederán mas tarde. Sucedió con Isaías (Is. 20:3), con Jeremías (Jer. 13:1-7), y con Ezequiel (Ez. 4:1—5:17), por ejemplo.

+

+

Ver también:

“LA HISTORIA DE PERSEO, ANDRÓMEDA,
CETUS, Y EL CABALLO PEGASO”

+

+