“Pero este es el nuevo pacto que haré con el pueblo de Israel…
Pondré mis instrucciones en lo más profundo de ellos y las
escribiré en su corazón. Yo seré su Dios, y
ellos serán mi pueblo”
Jeremías 31, 33

MANTENIÉNDONOS FIRMES
(Devocional de D. Wilkerson)

ir a página principal

…Dios castigará a las naciones que atacaron a Jerusalén. Hará que se llenen de miedo, y que empiecen a pelear entre ellas mismas; ¡aun en vida se les pudrirán la carne, los ojos y la lengua!” Zacarías 14:12

+
tomado del libro:

“LOS CARROS DE FUEGO DEL TIEMPO DEL FIN”
+
+

El sorprendente nacimiento del Gran Rey de ISRAEL


 

Se narra en el llamado Protoevangelio de Santiago (nota 1) que casi llegando a la pequeña aldea de Belén, María/Myriam dirigiéndose a su marido le dijo:


 

“—José, bájame del asno porque lo que hay en mi, me da prisas para nacer. Allí mismo la bajó y le dijo: —¿Dónde te podré llevar para proteger tu pudor?”


 

Y entonces José vio una cueva, y dejo a María/Myriam allí mientras que con toda prisa y la angustia del caso se dirigió a buscar una comadrona. Y yendo de pronto sintió un estado inefable en que el tiempo pareció detenerse. Leemos:


 

“Yo, José, caminaba y no caminaba. Miré a la bóveda del cielo y vi que estaba inmóvil. Miré al aire y lo vi atónito, y a los pájaros del cielo, quietos… Y vi unas ovejas que eran conducidas, y las ovejas estaban inmóviles…. Y miré a la corriente del río y vi los hocicos de unos cabriíllos que estaban sobre el agua y no bebían”


 

Fue como un instante eterno y oportunamente –o milagrosamente- José encontró una comadrona a pesar de que Belén era una aldea para él desconocida y había caído la noche. Y sigue:


 

“partió con él y se detuvieron en el lugar de la cueva. Y una nube muy oscura cubría la cueva… De repente la nube se retiró de la cueva, y apareció una gran luz… de tal modo que los ojos no la soportaban. Al poco, aquella luz se retiró hasta que apareció un niño. Vino y tomó del pecho de María su madre. La comadrona gritó y dijo:


 

—¡Qué grande es el día de hoy para mí, porque he visto este asombroso prodigio!…. Una virgen ha dado a luz, cosa que no le permite su naturaleza… Hoy mi alma ha sido engrandecida, porque mis ojos han visto… la salvación para Israel”


 

Es decir que la comadrona no tocó al Niño, ni hubo ninguna manipulación de parto sobre la jovencísima María/Myriam. Sin duda una llegada al mundo digna del  Gran Rey Ungido de ISRAEL, el ‘Mashíaj’ al que en griego llamamos ‘Cristo’. Y se lee esta incontenible exclamación de otra de las personas testigo de este hecho maravilloso:


 

—Lo adoraré porque ha nacido como gran rey para Israel.


 

Amen y amen.


 

Los sabios de oriente y la probable naturaleza de la ‘estrella’ guía


 

El zoroastrismo -tambien llamado mazdeismo-fue la tradición religiosa más influyente del antiguo Medio Oriente -Asia central- y permea todos los cultos que de allí provienen. De modo que hay argumentos razonables para suponer que los sabios de oriente que se mencionan en el evangelio pertenecían a esa tradición milenaria. Leamos de nuevo el relato con muchos desafíos de interpretación pero imposible de no tener en cuenta ya que trata de una sorprendente señal de Dios/Elohim que refrenda con detalles de lujo el nacimiento prodigioso del Gran Rey de ISRAEL. Está en Mateo 2, 1:


 

“Jesús nació en Belén de Judea durante el reinado de Herodes. Por ese tiempo, algunos sabios de países del oriente llegaron a Jerusalén y preguntaron: «¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Vimos su estrella mientras salía y hemos venido a adorarlo».


 

¡Cuánto estupor debe de haber causado la presencia sin previo aviso de estas personalidades de magnifica y exótica apariencia –seguramente acompañados por un gran séquito- haciendo una pregunta que tocaba el alma inquieta de ISRAEL! Y se dice más adelante:


 

“Después de esa reunión, los sabios siguieron su camino, y la estrella que habían visto en el oriente los guió hasta Belén. Iba delante de ellos y se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño. Cuando vieron la estrella, ¡se llenaron de alegría!  Entraron en la casa y vieron al niño con su madre, María, y se inclinaron y lo adoraron. Luego abrieron sus cofres de tesoro y le dieron regalos de oro, incienso y mirra”


 

Dice aqui que los sabios de oriente se reunieron con Herodes y obtuvieron información profética de,los escribas de su corte sobre cuál podría ser el más probable lugar de nacimiento del Mashíaj de ISRAEL. Y a partir de este dato se dirigieron a la pequeña aldea de Belén, próxima a Jerusalem. Esto es sabido. Pero analicemos la naturaleza de la sorprendente “estrella” que ha sido fuente de variadas especulaciones a través de los siglos. Esta fue vista por los sabios de oriente en dos ocasiones:


 

-> en oriente mientras “salía”,


-> luego de su reunión con Herodes camino a Belén.


 

Y se dice que la segunda vez se trataba de la misma estrella “que habían visto en oriente”. Este texto es contradictorio y tal vez está escrito de acuerdo a lo que se discernía en esos días. El testimonio directo de los sabios de oriente fue imposible de obtener ya que habían partido apresuradamente y, además, probablemente no tuvieran intención de ser muy explícitos en el caso de ser interrogados. Vamos a ensayar entonces una explicación sobre lo que pensamos que pudo haber sido esta “estrella”:


 

-> sin duda el primer avistamiento pudo haber sido un acontecimiento astronómico con interpretación astrológica ya que en esos días Júpiter realizó una particular y muy inusual trayectoria rodeando a Saturno lo que a ojos entrenados en esas cosas –como el de los sabios de oriente- significaba que se iniciaba un nuevo ciclo para la humanidad. Y esta danza celestial de Júpiter en torno de Saturno se dio en el contexto de una configuración de constelaciones también especiales a lo que no nos vamos a referir ahora pero de lo que hay amplia información en la Red. Es muy probable que las enseñanzas de Zoroastro advirtieran sobre una señal específica en los cielos que los sabios de oriente -discipulos de esa tradicion- esperaban, y que además sabían que apuntaban hacia algo que sucedería en Judea. Y tanto lo sabían que una vez producida esta conjunción/señal no dudaron en hacer sus equipajes y partir, sin olvidar los proféticos regalos con los que homenajearían al Niño.


 

-> pero lo que vieron la segunda vez camino a Belen no parece ser una estrella o lucero celeste. Se dice que en esta segunda aparición la “estrella” los guió con una precisión digna de un GPS –hablando en términos modernos- e incluso “se detuvo” sobre la casa en donde estaba el Niño. Seguramente este era el hospedaje que José y María/Myriam habrían conseguido luego de las prisas ya relatadas   por haberse precipitado el momento del parto antes de llegar a Belén. Pues bien, un cuerpo celestial seguramente no puede maniobrar de con tal precisión.


 

De modo que si unimos los cabos tal vez podamos concluir que algo relacionado con un “Vimana” (nota 2) pudo haber sido la segunda ‘estrella’ que vieron los sabios de oriente y aun lo que produjo antes la ‘detención del tiempo’ que experimento José mientras se dirigía en busca de la comadrona que supone la presencia de una poderosa anomalía electromagnética –de acuerdo a las ecuaciones de Einstein-. Leamos de nuevo sobre la ‘detención del tiempo’ que experimentó José:


 

“Yo, José, caminaba y no caminaba. Miré a la bóveda del cielo y vi que estaba inmóvil. Miré al aire y lo vi atónito, y a los pájaros del cielo, quietos… Y vi unas ovejas que eran conducidas, y las ovejas estaban inmóviles…. Y miré a la corriente del río y vi los hocicos de unos cabriíllos que estaban sobre el agua y no bebían.”


 

Y esto es algo sorprendente que normalmente no se menciona relacionado al nacimiento del Niño aunque se toman otros elementos del Protoevangelio de Santiago. Pero es lícito suponer –sobre todo teniendo en cuenta el descubrimiento reciente de un Vimana de lo que hay información en la nota en anexo- que algo relacionado con esta fuente estuvo detrás de los hechos que rodearon al nacimiento del Niño. Es decir, algo relacionado con objetos brillantes que se desplazan por el espacio utilizando tecnologías no convencionales y leyes de física alternativa. Esto es lo que suponemos que explica el extraño comportamiento de la segunda “estrella” que se aparecio -aparentemente la habian dejado de ver- a los sabios de oriente, en el camino entre Jerusalem y Belén (nota3).


 

^^^


nota 1: Dice Wikipedia:


“El Protoevangelio de Santiago, también conocido como el Libro de Santiago o el Protoevangelium, es un evangelio apócrifo, escrito probablemente hacia el año 150 y centrado en la infancia de la Virgen María y en el nacimiento de Jesús de Nazaret. Aunque nunca fue incluido entre los evangelios canónicos, recoge leyendas que han sido admitidas como ortodoxas por algunas iglesias cristianas, tales como la natividad milagrosa de María, la localización del nacimiento de Jesús en una cueva o el martirio de Zacarías, padre de Juan el Bautista… en las iglesias orientales alcanzó gran difusión en los primeros siglos del cristianismo y su auge en Occidente se debió al humanista francés Guillermo Postel, quien lo publicó en 1552 traducido al latín”


El  Protoevangelio de Santiago fue citado por Clemente de Alejandría y Orígenes y se leía en las iglesias en los primeros siglos. Es el único texto que ilustra aspectos que no están claramente descriptos en los evangelios y sin embargo integran la tradición. No obstante no fue incluido en el Canon.


nota 2. Hay un informe sobre el  descubrimiento en el año 2011 de una Vimana en una cueva de Afganistán y se afirma que se encontraron papeles que declaraban que el tal artefacto milenario perteneció a Zoroastro. Recurramos a Wikipedia por una semblanza de este sabio:


“Zoroastro, castellanizado Zaratustra, es el nombre del profeta fundador del mazdeísmo (o zoroastrismo). Se sabe poco o nada de él de manera directa, y las pocas referencias que se conocen están rodeadas de misterio y leyenda. Hay discrepancias sobre el lugar de nacimiento… Según algunas corrientes nació en Rhages (cerca de Teherán, en Irán), según otras en Afganistán…. Mediante cálculos indirectos sobre vagas referencias a otros personajes coetáneos o posteriores, se estima que nació entre el principio del primer milenio y el siglo VI a.C.


Recordemos, como referimos en otro lugar, que el patriarca fundador de Afganistán fue Afga, un preboste o alto funcionario del rey Salomón que pertenecía a la tribu de Benjamin. Y toda la clase noble de Afganistán -los pasthun- son descendencia de ese patriarca. Entonces, considerando que el rey Salomón reinó aproximadamente entre el 965 y 928 a.C vemos que las fechas cuadran para pensar que Zoroastro pudiera ser descendiente de la tribu de Benjamín –como Afga- aunque no lo afirmamos definitivamente. Lo que sí sabemos es que predicaba que nacería un Gran Rey en Judea que transformaría al mundo. De ahí el apresurado viaje de los sabios de oriente para honrarlo.

Sobre el descubrimiento en 2011 de un Vimana en Afganistán podemos leer información aquí, entre muchas otras fuentes:

 

nota 3: una variante de esta explicación es suponer que el objeto ‘estrella’-guía se apareció primero en Persia a los sabios para dirigir el primer trecho del camino hacia Judea –quizás para darles confianza- y reapareció en el camino entre Jerusalem y Belén luego de la reunión con Herodes. Y esto sin negar la extraña y única conjunción de astros en el firmamento, haciendo Júpiter un movimiento recesivo sobre Saturno dentro de la constelación de Aries. Ambas cosas: conjunción en los cielos y ‘estrella’-guía sobre los sabios de oriente pueden haber sucedido juntos.

 

Ver tambien: “LA GLORIA DE DIOS VISITA LA TIERRA”

+

+

+