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“Entonces serán completos con toda la plenitud de la vida y el poder que proviene de Dios. Y ahora, que
toda la gloria sea para Dios, quien puede lograr mucho más de lo que pudiéramos pedir o
incluso imaginar mediante su gran poder, que actúa en nosotros. ¡Gloria a él en
la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones desde
hoy y para siempre! Amén”
Efesios 3:20-21


…Dios castigará a las naciones que atacaron a Jerusalén. Hará que se llenen de miedo, y que empiecen a pelear entre ellas mismas; ¡aun en vida se les pudrirán la carne, los ojos y la lengua!” Zacarías 14:12

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1) las diez tribus del norte de ISRAEL eran la parte mas prolifera y bendecida por los oráculos de Jacob y Moisés sobre la descendencia de Abraham. Estaban lideradas por las tribus de Efraín y Manasés -hijos de José- y Efraín fue adoptado por Jacob como su “primogénito” en lugar de Ruben. Cayeron en apostasía y fueron llevadas cautivas en el año 722 AC por el emperador asirio Sargon II. Y luego de colapasado este imperio comenzaron a desplazarse en todas direcciones y se “mezclaron” con todas  las naciones de la tierra ya que tuvieron una descendencia enormemente multitudinaria de acuerdo a las profecías referidas. Estas diez tribus desterradas formaban el “reino de Israel”, al norte, que desde el 930 AC  se había separado totalmente del “reino de Juda”, al sur. Por eso la descendencia de estas diez tribus  fue llamada “hijos de Israel”/”casa de Israel”  o por el nombre del primogénito de Jacob cuya tribu ejercía la lideranza sobre todas ellas: “Efraín”.


2) esta “mezcla” (Oseas 7:8) de los “hijos de Israel”/”casa de Israel”/”Efraín” con todas las naciones de la tierra fue anunciada por los profetas Oseas y Amos en los días del Jeroboam II (782-745 AC). Y la profecía decía que esta parte desterrada y desgajada del único ISRAEL olvidaría sus raíces y las fiestas solemnes hebreas (Oseas 2:11) y por lo tanto adoptaría las costumbres de los pueblos y naciones entre los cuales fuera “zarandeada” (Amos 9:9).


3) en consecuencia, para restaurar el Reino de ISRAEL mesiánico -que tendrá doce tribus como el reino de David- el Mesías de ISRAEL tiene que congregar de nuevo a Sión a un remanente de las “hijos de Israel”/“casa de Israel”/ Efraín para re-unirlos a un remanente de la “casa de Judá”. Ahora bien, la Sión que verá la re-unión de un remanente de las doce tribus no será la actual sino la del mundo venidero/athid lavo. Y esa Sión venidera será cubierta por la Gloria de YaHVéH ya que Él -’YaHWéH Justicia Nuestra’- morará en medio de Su Pueblo.


4) esta congregación de entre las naciones a una Sión en Gloria del Israel que “estaba lejos” (Daniel 9:7) para unirlo al remanente de Judá es una parte ineludible de los signos de mesiandad que Jesús/Yeshua tiene que cumplir para ser efectivamente Mesías de ISRAEL (Hechos 1:6). El Reino de ISRAEL re-edificado de doce tribus es llamado por Amos “Tabernáculo de David” levantado (Amos 9:11, Hechos 15:16) , y por los evangelios “Reino de los Cielos “o “Reino de Dios”.


5) la congregación de un remanente de la “casa de Israel”/”hijos de Israel”/”Efraín” de entre las naciones fue entonces el objetivo principal de la predicación del  evangelio del Reino (Mateo 10:5-7) y de la misión apostólica. Pero además, en Isaías 49:6, YaHWéH extendió este objetivo y anunció que la predicación del evangelio del Reino debía de ser también “luz” a las naciones. Este objetivo mas extenso se dio naturalmente ya que para llegar a los “hijos de Israel”/”casa de Israel”/”Efrain” mezclados en misterio con todas las naciones de la tierra debía de predicarse el evangelio a cada criatura ya que los “hijos de Israel” desterrados no se pueden diferenciar de la población de las naciones con las quefueron mezclados. De este modo “toda criatura” que creyera en la Palabra del evangelio -fuera o no descendencia de Abraham/hijos de Israel- sería limpia por la sangre redentora de la cruz por medio de la fe y podría entonces ser incluida en el ISRAEL DE DIOS/JEZREEL y heredar la Sión en Gloria venidera.

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La sangre vicaria del “Cordero de Dios que quita los pecados del mundo” es la “pura gracia” de YaHWéH anunciada en Oseas 14:4 que debía alcanzar a Efraín y el mundo entero. El evangelio  –anuncio del Reino– fue dirigido en primer lugar a los “hijos de Israel”/”casa de Israel”/“Efraín”, pero es “para todos” los que quieran recibir al Rey de reyes venidero en su corazón (Hechos 10:36) y participar de la misma promesa a la descendencia de Abraham (Efesios 3:6). Haz la oración de arrepentimiento y ¡entra ya en el Reino!


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