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“Pon tu esperanza en el Señor y marcha con paso firme por su camino. Él te honrará al darte la tierra…
He visto a gente malvada y despiadada florecer como árboles en tierra fértil. Pero cuando volví
a mirar, ¡habían desaparecido… no pude encontrarlos! El Señor rescata a los justos;
él es su fortaleza en tiempos de dificultad… Él salva a los justos,
y ellos encuentran refugio en él”
Salmo 37, 34-40


…Dios castigará a las naciones que atacaron a Jerusalén. Hará que se llenen de miedo, y que empiecen a pelear entre ellas mismas; ¡aun en vida se les pudrirán la carne, los ojos y la lengua!” Zacarías 14:12

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“¡Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas,
en cuyo corazón están tus caminos! Atravesando el
valle de lágrimas, lo cambian en fuente… Irán
de poder en poder; verán a Dios en Sión”
Salmo 84: 5-7

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“—¡Pero Señor! —exclamó Ananías—. ¡He oído a mucha gente hablar
de las cosas terribles que ese hombre les ha hecho a los
creyentes de Jerusalén! Además, tiene la autorización…
para arrestar a todos los que invocan tu nombre. El
Señor le dijo: —Ve, porque él es mi instrumento
elegido para llevar mi mensaje a los gentiles y
a reyes, como también al pueblo de Israel…
Así que… fue y encontró a Saulo, puso sus
manos sobre él y dijo: «- el Señor Jesús,
quien se te apareció en el camino, me ha
enviado para que recobres la vista y
seas lleno del Espíritu Santo”
Hechos 9: 13-17

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“…Saulo pronunciaba amenazas en cada palabra y estaba ansioso por matar
a los seguidores del Señor… Al acercarse a Damasco para cumplir esa
misión, una luz del cielo de repente brilló alrededor de él. Saulo
cayó al suelo y oyó una voz que le decía: —¡Saulo, Saulo! ¿Por qué
me persigues?  —¿Quién eres, señor? —preguntó Saulo. —Yo soy Jesús,
¡a quien tú persigues!… Ahora levántate, entra en la ciudad y se
te dirá lo que debes hacer. Los hombres que estaban con Saulo
se quedaron mudos, porque oían el sonido de una voz,
¡pero no veían a nadie!”
Hechos 9: 1-7

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“Enseguida se formó una turba contra Pablo y Silas…  Los golpearon
severamente y después los metieron en la cárcel… Alrededor de la
medianoche, Pablo y Silas estaban orando y cantando himnos a Dios,
y los demás prisioneros escuchaban. De repente, hubo un gran
terremoto y la cárcel se sacudió hasta sus cimientos. Al
instante, todas las puertas se abrieron de golpe, ¡y a
todos los prisioneros se les cayeron las cadenas!”
Hechos 16: 22-26

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“Empero Dios, habiendo disimulado los tiempos de esta ignorancia,
ahora denuncia á todos los hombres en todos los lugares que
se arrepientan: Por cuanto ha establecido un día, en el
cual ha de juzgar al mundo con justicia, por aquel
varón al cual determinó; dando fe á todos con
haberle levantado de los muertos. Y así como
oyeron de la resurrección… se burlaban,
y… Pablo se salió de en medio de ellos”
Hechos 17: 30-33

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«¡Oh Señor, nadie sino tú puede ayudar al débil contra el poderoso!
Ayúdanos… porque solo en ti confiamos. Es en tu nombre que hemos
salido contra esta inmensa multitud. ¡Oh Señor, tú eres nuestro
Dios; no dejes que simples hombres prevalezcan contra ti!»
2 Crónicas 14: 11

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“Aléjate del mal y haz el bien, y vivirás en la tierra para siempre.
Pues el Señor ama la justicia y nunca abandonará a los justos.
Los mantendrá a salvo para siempre, pero los hijos de los
perversos morirán. Los justos poseerán la tierra
y vivirán allí para siempre”
Salmo 37: 27-29

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“Pronto los perversos desaparecerán; por más que los
busques, no los encontrarás. Los humildes poseerán la
tierra y vivirán en paz y prosperidad. Los malvados
conspiran contra los justos; les gruñen de manera
desafiante. Pero el Señor simplemente se ríe,
porque ve que el día de su juicio se acerca”
Salmo 37: 10-13

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“El Señor le había dicho a Abram: «Deja tu patria y a tus parientes
y a la familia de tu padre, y vete a la tierra que yo te mostraré.
Haré de ti una gran nación; te bendeciré y te haré famoso,
y serás una bendición para otros. Bendeciré a quienes
te bendigan y maldeciré a quienes te traten con
desprecio. Todas las familias de la tierra
serán bendecidas por medio de ti”
Génesis 12: 1-3

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“Estos hombres, que el mundo ni siquiera merecía, anduvieron
sin rumbo fijo por los desiertos… Sin embargo, ninguno de
ellos recibió lo que Dios había prometido, aunque fueron
aprobados por la fe que tenían; porque Dios, teniéndonos
en cuenta a nosotros, había dispuesto algo mejor,
para que solamente en unión con nosotros
fueran ellos hechos perfectos”
Hebreos 11: 38-40

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“¡Qué aflicción les espera a ustedes, asirios, que han
destruido a otros pero nunca han sido destruidos!…
Cuando terminen de traicionar, serán traicionados.
Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros…
Sé nuestro brazo fuerte cada día y nuestra
salvación en los tiempos difíciles. El
enemigo corre al sonido de tu voz;
cuando te pones en pie,
¡las naciones huyen!”
Isaías 33: 1-3+

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“Tus ojos verán al Rey en su hermosura; verán la tierra
que está lejos… Mira a Sion, ciudad de nuestras fiestas
solemnes; tus ojos verán a Jerusalén, morada de quietud,
tienda que no será desarmada, ni serán arrancadas
sus estacas, ni ninguna de sus cuerdas será rota”
Isaías 33: 17-20

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“Así como la oruga y la langosta despojan los campos
y las vides, de la misma forma será despojado el
ejército caído de Asiria. …el Señor…  hará de
Jerusalén el hogar de su justicia y rectitud.
En aquel día, él será tu cimiento seguro,
y te proveerá de una abundante reserva
de salvación, sabiduría y conocimiento;
el temor del Señor será tu tesoro”
Isaías 33: 4-6

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“No se alarmen. No les tengan miedo. El Señor su Dios marcha
al frente de ustedes y combatirá por ustedes, tal como
vieron que lo hizo en Egipto y en el desierto… los
ha tomado en sus brazos durante todo el camino que
han recorrido hasta llegar a este lugar, como
un padre que toma en brazos a su hijo.”
Deuterenomio 1: 29-31

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“Mi plan permanecerá…lo he pensado,
y también lo llevaré a cabo. Haré que
se acerque mi justicia; no se alejará…
Pondré salvación en Sión
y mi gloria en Israel.”
Isaías 46: 10-13

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“Pues la gracia de Dios ya ha sido revelada, la cual trae salvación
a todas las personas… debemos vivir con sabiduría, justicia y
devoción a Dios, mientras anhelamos con esperanza ese día
maravilloso en que se revele la gloria de nuestro
gran Dios y Salvador Jesucristo. Él dio su vida…
para limpiarnos y para hacernos su pueblo…”
Tito 2: 11-14

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“Los reyes de la tierra traen tributo a tu templo…
Reprende a estas naciones enemigas, a estos
animales salvajes… Dispersa a las naciones
que se deleitan en la guerra. Canten a Dios,
reinos de la tierra… Dios es imponente
en su santuario; el Dios de Israel
le da poder y fuerza a su pueblo”
Salmo 68 29.35

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“Acrecentaste la alegría, aumentaste el gozo:
se gozan en tu presencia como gozan al segar…
como se alegran al repartirse el botín.
Porque la vara del opresor, el yugo de
su carga y el bastón de su hombro los
quebrantaste… Porque la bota que
pisa con estrépito y la túnica
empapada de sangre serán
combustible… del fuego”
Isaías 9: 1-2

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“…las aguas te vieron y temieron; los abismos
también se estremecieron. Las nubes… tronaron …
La voz de tu trueno estaba en el torbellino; tus
relámpagos alumbraron el mundo; se estremeció
y tembló la tierra… En el mar fue tu camino
y tus sendas en las muchas aguas; tus
pisadas no fueron halladas”
Salmo 77: 16-18

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»Y es precisamente uno de los descendientes del rey David,
Jesús, ¡el Salvador de Israel prometido por Dios! Antes
de que él viniera, Juan el Bautista predicaba que todo
el pueblo de Israel tenía que arrepentirse de sus
pecados, convertirse a Dios y bautizarse. Cuando
estaba en los últimos días de su ministerio, Juan
preguntó: “¿Creen ustedes que yo soy el Mesías?
No, ¡no lo soy! Pero él pronto viene, y yo ni
siquiera soy digno de ser su esclavo ni de
desatarle las sandalias de sus pies”.
Hechos 13: 23-25

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“Que el gobierno del rey tenga la frescura de las lluvias
de primavera sobre la hierba recién cortada… Que
florezcan todos los justos durante su reinado;
que haya prosperidad abundante… Que reine
de mar a mar, y desde el río Éufrates
hasta los extremos de la tierra”
Salmo 72: 6-8

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¡Viva el rey! Que se le entregue el oro de Saba. Que la gente
siempre ore por él… Que haya grano en abundancia por toda
la tierra, que brote aun en la cima de las colinas. Que
los árboles frutales florezcan como los del Líbano
y los habitantes crezcan como la hierba en el campo.
Que el nombre del rey permanezca para siempre…
Que todas las naciones sean bendecidas
por medio de él, y lo elogien”
Salmo 72: 15-17

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“Aun cuando no había motivos para tener esperanza,
Abraham siguió teniendo esperanza porque había creído
en que llegaría a ser el padre de muchas naciones.
Pues Dios le había dicho: «Esa es la cantidad de
descendientes que tendrás». Y la fe de Abraham
no se debilitó a pesar de que él reconocía que,
por tener unos cien años de edad, su cuerpo
ya estaba muy anciano para tener hijos,
igual que el vientre de Sara”
Romanos 4: 18-19

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“Reúnanse, naciones, y llénense de terror. Escuchen, todas ustedes,
tierras lejanas… prepárense para la batalla, ¡pero serán
aplastadas! Convoquen a sus asambleas de guerra, pero no
les servirán de nada; desarrollen sus estrategias, pero
no tendrán éxito, ¡porque Dios está con nosotros!”
Isaías 8: 9-10

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“Todo tu pueblo será justo; poseerá para siempre su tierra,
pues yo lo plantaré allí con mis propias manos con el fin
de darme gloria a mí mismo… A su debido tiempo,
yo, el Señor, haré que esto suceda”
Isaías 60: 21-22

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“Por eso yo, el Señor, digo: Ahora voy a tener misericordia de todo
el pueblo de Israel, de los descendientes de Jacob. Voy a hacer
que cambie su suerte, para exigir que se dé honor a mi
santo nombre. Yo los reuniré otra vez de las naciones
extranjeras y de los países enemigos; entonces vivirán
tranquilos en su propia tierra…. Así mostraré mi
santidad, y muchas naciones podrán verla”
Ezequiel 39: 25-27

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»Por eso yo, el Señor, digo: Ahora voy a tener misericordia de…
los descendientes de Jacob. Voy a hacer que cambie su suerte,
para exigir que se dé honor a mi santo nombre. Yo los reuniré
otra vez de las naciones.. entonces vivirán tranquilos en su
propia tierra… Así mostraré mi santidad, y muchas naciones
podrán verla… No volveré a darles la espalda, pues he
derramado mi poder sobre el pueblo de Israel”
Ezequiel 39: 25-29

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“Pues no estábamos inventando cuentos ingeniosos cuando les hablamos
de la poderosa venida de nuestro Señor Jesucristo. Nosotros vimos
su majestuoso esplendor con nuestros propios ojos cuando él
recibió honor y gloria de parte de Dios Padre. La voz
de la majestuosa gloria de Dios le dijo: «Este es
mi Hijo muy amado, quien me da gran gozo»”
2 Pedro 1: 16-17

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“La gloria del Líbano vendrá a ti: cipreses, pinos y bojes
juntamente, para embellecer el lugar de mi santuario; y yo
glorificaré el lugar de mis pies. Y vendrán a ti humillados
los hijos de los que te afligieron… todos los que te
despreciaban, y te llamarán  “Ciudad de Jehová”,
“Sión del Santo de Israel”
Isaías 60: 13-14

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“Hablaré del amor inagotable del Señor… por todo lo que ha hecho.
Me alegraré por su gran bondad con Israel, que le concedió según
su misericordia y su amor. Él dijo: ‘Ellos son mi pueblo… ‘ Y
se convirtió en su Salvador. Cuando ellos sufrían, él también
sufrió, y él personalmente los rescató. En su amor y su
misericordia los redimió; los levantó y los tomó en
brazos a lo largo de los años”
Isaías 63: 7-9

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“Pero Dios les hizo saber que lo que ellos anunciaban
no era para ellos mismos, sino para bien de ustedes.
Ahora pues, esto es lo que les ha sido anunciado
por los mismos que les predicaron el evangelio…
Por eso, estén preparados y usen de su buen
juicio. Pongan toda su esperanza en lo que
Dios en su bondad les va a dar
cuando Jesucristo aparezca”
1 Pedro 1: 12-13

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“Pues la gracia de Dios ya ha sido revelada, la cual trae salvación
a todas las personas… debemos vivir con sabiduría, justicia y
devoción a Dios, mientras anhelamos con esperanza ese día
maravilloso en que se revele la gloria de nuestro
gran Dios y Salvador Jesucristo. Él dio su vida…
para limpiarnos y para hacernos su pueblo…”
Tito 2: 11-14