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“Por fin han llegado la salvación y el poder, el reino de nuestro Dios, y la autoridad
de su Mashiáj. Pues el acusador de nuestros hermanos —el que los acusa
delante de nuestro Dios día y noche— ha sido lanzado a la tierra.
…Pero el terror vendrá sobre la tierra y el mar…
Apocalípsis 12, 10-12

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…Dios castigará a las naciones que atacaron a Jerusalén. Hará que se llenen de miedo, y que empiecen a pelear entre ellas mismas; ¡aun en vida se les pudrirán la carne, los ojos y la lengua!” Zacarías 14:12

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Colaboración de

Juan José Fernández Granados

Ministerio Luz a las naciones

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Debemos entender la gran importancia de lo que vemos con los ojos de nuestra imaginación. Nuestro Yetser tiene poder procreativo como nos indica el siguiente versículo:


“Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento,
sed sobrios, y esperad por completo en la gracia
que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado…”
I Pedro 1:13


La palabra griega para “lomos” es osfús y la palabra griega para “entendimiento” es dianoia. En la Biblia, los lomos nos hablan del poder procreativo. Hay poder procreativo en nuestro Yetser, nuestra imaginación produce fruto.


Debemos recordar que todo lo que veamos con los ojos de nuestro Yetser debe estar de acuerdo con la voluntad de Dios para nuestra vida y con lo que nos muestra la Biblia. Si nos vemos millonarios para poder conseguir dinero fácilmente NO funcionará, si nos vemos como profetas cuando Dios no nos ha llamado a ser profetas NO funcionará. Las imágenes que tenemos en nuestro Yetser se hacen realidad en el mundo físico cuando lo que visualizamos se corresponde con los planes y los propósitos de Dios para nuestra vida.


El diablo sabe la importancia de nuestro Yetser, por eso quiere afectarlo por medio de pensamientos y de imágenes de enfermedades, de accidentes, de pobreza, de divorcio, de muerte… Estas imágenes deben ser eliminadas de nuestra vida ¿Cómo? Por medio de la meditación, de la confesión y de la contemplación de la Palabra de Dios.


“Este es el Pacto que haré con ellos…
pondré mis leyes en su corazón,
y en su mente las escribiré”
Hebreos 10:16


La palabra griega para “mente” en este versículo es “dianoia” que podemos traducir como “Imaginación” (Yetser). Dios nos dice que El va a poner sus leyes en nuestro dianoia. Dios sabe que los cambios en nuestra vida se producen cuando la Palabra de Dios es escrita en nuestro dianoia. Cuando El escribe sus leyes en nuestra imaginación recibimos las imágenes correctas, las imágenes que El quiere que tengamos. Debemos entender que las palabras producen imágenes.


Cuando cambia nuestro mundo espiritual, empezamos a ver cambios positivos en el mundo que nos rodea. El Yetser trae cambios a nuestro mundo espiritual afectando nuestro mundo físico.


“Por la fe entendemos que el universo fue formado
por la palabra de Dios, de modo que lo visible
no provino de lo que se ve. ”
Hebreos 11:3


De igual forma que el mundo fue formado por la Palabra de Dios, nuestro Yetser también es formado por Su Palabra, su Palabra escrita sobre nuestros corazones. Nuestra imaginación es formada por la Palabra de Dios produciendo cambios en el mundo físico.


Eva cayó porque:


vio que el árbol era bueno para comer,
y que era agradable a los ojos,
y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría…”
Génesis 3:6


Lot tomó una mala decisión porque:


“alzó los ojos y vio todo el valle del Jordán,
el cual estaba bien regado por todas partes…
Y escogió Lot para sí todo el valle del Jordán…
Así se separaron…Lot se estableció
en las ciudades del valle,
y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma.”
Génesis 13:10-12


El rey David pecó porque:


vio desde el terrado a una mujer
que se estaba bañando,
la cual era muy hermosa.”
II Samuel 11:2

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Dice Mateo 6:22:

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“La lámpara del cuerpo es el ojo;
por eso, si tu ojo está sano,
todo tu cuerpo estará lleno de luz.”


Jesús NO está hablando de nuestros ojos físicos, está hablando del ojo de nuestro corazón, de nuestro dianoia, de nuestro Yetser. Si estuviera hablando de nuestros ojos físicos no habría dicho “Si tu ojo está sano”, habría dicho “Si tus ojos están sanos”. Si nuestro ojo (nuestra parte imaginativa, Yetser) es sano, toda nuestra vida estará bien. Si nuestro ojo no está sano, nuestras vidas no estarán bien. ¿Cuándo nuestro ojo está sano? Cuando vemos lo que Dios quiere que veamos, cuando contemplamos la luz de su Palabra. ¿Cómo debemos vernos cuando estamos enfermos? ¿Cómo debemos vernos cuando tenemos escasez? Debemos permitir que el Señor escriba en nuestro corazón y también debemos usar nuestra lengua como una pluma para dibujar en nuestro Yetser lo que Su Palabra dice de cada uno de nosotros (Sal. 45:1).


Nuestros ojos no deben estar puestos en las cosas visibles porque son pasajeras, nuestros ojos deben estar puestos en las cosas invisibles, las cosas eternas. Por eso el apóstol Pablo dijo:


“… porque por fe andamos, no por vista…”
II Corintios 5:7


Cuando andamos por fe estamos poniendo nuestros ojos en las cosas que no se ven.


“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera,
la convicción de lo que no se ve.”
Hebreos 11:1


Y con los ojos de la fe no solamente podemos ver las cosas invisibles, también podemos ver “Al” Invisible.


“Por la fe Moisés, hecho ya grande,
rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón,
escogiendo antes ser maltratado
con el pueblo de Dios,
que gozar de los deleites temporales del pecado,
… Por la fe dejó a Egipto,
no temiendo la ira del rey;
porque se sostuvo
como viendo al Invisible.”
Hebreos 11:24-27

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