*
*
El juicio definitivo de YaHVéH sobre Asiria/Irak será consecuencia de la paz que traerá el Mesías de ISRAEL:
“Y éste (el Mesías/Rey) será nuestra paz.
cuando el asirio viniere a nuestra tierra,
y cuando hollare nuestros palacios,
entonces levantaremos contra él siete pastores,
y ocho hombres principales;
y devastarán la tierra de Asiria a espada,
y con sus espadas la tierra de Nimrod
y nos librará del asirio…”.
Lo que confirma Isaías 31:8
“Entonces caerá Asiria por espada no de varón,
y la consumirá espada no de hombre
y huirá de la presencia de la espada”.
Es inútil todo esfuerzo militar para imponer definitivamente la paz y destruir a los enemigos del Estado de Israel en esa geografía, el final vendrá no por armas sino por espada “no de varón”. Recordémoslo cuando veamos las noticias. Se lee en Isaías 27:12:
“Y sucederá en aquel día
que el SEÑOR trillará
desde la corriente del
Eufrates hasta el torrente
de Egipto…”
Las tropas de países de la “casa de Israel/José” – EE.UU. y sus aliados – y las de la “casa de Judá” – el Estado de Israel - son las cuchillas de la “trilladora” ya determinada en los cielos para estos días. Recordemos que aunque la información periodística no lo exprese en toda su insondable realidad todos estos gobiernos de Oriente Medio y Oriente Próximo están determinados a exterminar al Estado de Israel (el país de referencia de la “casa de Judá”) y, si pudieran, a EEUU/Inglaterra – el país de referencia de la “casa de Israel”/”Efraín” -.
Pero dice la Palabra:
”Y habrá camino para el remanente de su pueblo,
el que quedó de Asiria, de la manera
que lo hubo para Israel el día
que subió de la tierra de Egipto”
(Isaías 15:5)
.
Habrá un camino milagroso – como fue el cruce del mar Rojo – para el remanente salvo de la “casa de Israel”/”Efraín” exiliados y desterrados al norte de Asiria en el año 722 A.C.. Este remanente salvo son los que de la descendencia de Israel fueron lavados por la sangre del Cordero (ver: “El Éxodo Mayor de Israel que se aproxima”). Y si ese camino es milagroso no depende de las armas, tal como el pueblo de ISRAEL estaba desarmado frente a los egipcios murmurando contra su destino y contra Moisés y temerosos de su exterminio. Depende absolutamente de YaHVéH.
Y en esos días los “escogidos y fieles” anhelaremos el retorno a la Sión en Gloria, la tierra de nuestros antepasados transmutada y con “nuevos cielos y nueva tierra”, cosa que ahora esta menguada por la amnesia sobre nuestro pasado. Pero el retorno del remanente desde todas las naciones a su tierra no será por el poder de las armas ni con violencia, sino por el poder de YaHVéH.
Hoy presenciamos la dolorosa “trilla” que trastorna nuestras emociones al vaivén de las “conversaciones de paz” imposibles, pero mañana será la bendición inefable en una Sión glorificada por la llegada de los redimidos y por la presencia de Emanuel – Dios con nosotros – :
“Acontecerá también en aquel dia,
que se tocara una gran trompeta,
y vendrán los que habían sido
esparcidos en la tierra de Asiria,
y los que habían sido desterrados a Egipto,
y adorarán a YaHVéH en el monte santo,
en Jerusalem”
(Isaías 27:13)
Permanezcamos entonces con nuestra mirada fija en la gloria de Sión que nos ha sido prometida y hablemos las buenas nuevas del evangelio a todos para rescatar hasta el último de los desterrados de Jacob/Israel. Pero recordemos “que hay un tiempo para todo”, y el de la predicación esta llegando a su fin. Y que la violencia en Oriente Medio y el mundo crecerán, porque el día de la “Ira del Cordero” esta a las puertas
.***










