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“Entonces serán completos con toda la plenitud de la vida y el poder que proviene de Dios. Y ahora, que
toda la gloria sea para Dios, quien puede lograr mucho más de lo que pudiéramos pedir o
incluso imaginar mediante su gran poder, que actúa en nosotros. ¡Gloria a él en
la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones desde
hoy y para siempre! Amén”
Efesios 3:20-21


…Dios castigará a las naciones que atacaron a Jerusalén. Hará que se llenen de miedo, y que empiecen a pelear entre ellas mismas; ¡aun en vida se les pudrirán la carne, los ojos y la lengua!” Zacarías 14:12

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25/01/16

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Alemania debate acabar con el efectivo

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28/12/2015

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En Suecia casi se han eliminado los billetes, es decir, el efectivo. Y esto es tendencia en todo el mundo. Un campo abonado para la identificación electrónica esta imponiéndose a paso de marcha. Es hora de recordarnos que tenemos que resistir a este mundo que pronto se cubrirá de tinieblas y poner toda nuestra confianza en el venidero, en donde gozaremos de la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Maranatha, ¡Ven Jesús!
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http://www.larazon.com.ar/internacional/Suecia-usan-billetes_0_747000041.html

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17/10/2015

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Hace poco tiempo escribíamos en el post EL CERCANO Y CAÓTICO FIN DEL DINERO lo siguiente:


“El dinero esta a punto de esfumarse en tanto que tribulación viene sobre todos los países de la tierra. Vamos cayendo en una crisis cada día mas honda sin encontrar antídoto y el dinero -la moneda física- está llegando a su fin. No hay soluciones cuando se ha inflado la economía y las finanzas mundiales de una enorme burbuja de deuda y dinero sin respaldo. Ahora es difícil desandar el camino y tanto si se aplican las medidas de guerra necesarias para corregir la situación como si no se aplican -y entonces la economía como tal desaparece- el costo social será inmenso. “Ni la plata, ni el oro” (Sof 1:14-18) podrá librar a nadie de las consecuencias de la desintegración global de la economía. No habrá ricos, ni pobres… ni democracia. Será un tsunami de descontento social que barrerá las instituciones políticas y habremos entrado de lleno en el escenario descripto en el libro de Apocalipsis. Una feroz dictadura mundial nos espera antes del amanecer del Reino”


Y en el tiempo que ha pasado hemos visto la imposición por los gobiernos de la bancarización de las operaciones cotidianas mas simples y el estimulo al uso de tarjetas, dejando de lado en todo lo posible el dinero físico. Y este proceso esta lejos de terminar. A la vez ha crecido el desencanto con las instituciones políticas, a lo que mucho ayuda los placebos ideológicos, esto es, las recetas imposibles para no restablecer el equilibrio de las cuentas y aun así subsistir. Y eso en sinergia permanente con el temor por el futuro inmediato debido a las amenazas de guerra -y la guerra pura y dura-, la acción imprevisible de los “lobos solitarios” y la seguridad interna en general. Es por este lado que viene lo caótico, porque la digitalizacion de la economia -la moneda electrónica- avanza a pasos firmes en aparente normalidad.


Algo esta a punto de cambiar radicalmente.


La Goldman Sachs acaba de advertir sobre una depresión continuada de la economía, una crisis endémica sin fin. Dice en una parte:


“Esta ola de crisis se caracteriza por los bajísimos precios de las materias primas, el estancamiento del crecimiento en China y de otras economías de mercados emergentes, y la baja inflación mundial. Este triple impacto de la crisis tiene sus raíces en la respuesta a las dos primeras oleadas de la crisis, el colapso bancario y la crisis de la deuda soberana europea, y todo forma parte del llamado superciclo de la deuda de las últimas décadas”


Y esto diagnostico se repite con pequeñas variantes en informes de otras agencias internacionales: la crisis financiera no ha pasado -dicen- aun viene lo peor.


Y, como decimos, las instituciones políticas –la democracia liberal- esta siendo conmovida en su funcionamiento por una trituradora de hechos: crisis económica, corrupción nacional e internacional, seguridad interna, guerra internacional, la yihad omnipresente, los separatismos o escepticismos hacia todo poder central y –a contramano de esto último, pero coherente con todo lo anterior- la necesidad de acentuar a como de lugar la vigilancia sobre cada ciudadano, la imposición del “gran hermano” que pronto nos agobiará. Y la crisis de los emigrantes que abarrotan Europa parece ser el puntillazo final en este proceso de acabar con la moneda física para -también- ahogar a los antisistema o extra sistema.


Un gobierno mundial invariablemente justo mas allá de los parámetros ineficaces de este mundo en desencanto es la única esperanza. Y será impuesto por el Rey de reyes y Señor de señores, no por la coacción o las armas. Este será nuestra paz (Miq 5: 5 ). La plata y el oro no son refugio seguro para protegernos de lo que viene. Solo una recta conciencia para con Dios –el Dios/Elohim de Abraham, Isaac y Jacob- y la espera anhelante y gozosa del Reino prometido puede llevarnos mas allá de la tribulación venidera.+

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Ver también:

LA LECTURA INVERSA DE MONTESQUIEU

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