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“Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles. Decid a los de corazón apocado:
Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago… vendrá,
y os salvará… Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo;
porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad”
Isaías 35:3-6


…Dios castigará a las naciones que atacaron a Jerusalén. Hará que se llenen de miedo, y que empiecen a pelear entre ellas mismas; ¡aun en vida se les pudrirán la carne, los ojos y la lengua!” Zacarías 14:12

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“Tal como se encuentran uvas buenas en un racimo de uvas malas… así mismo,
no destruiré a todo Israel. Pues aún tengo verdaderos siervos allí.
Conservaré un remanente del pueblo de Israel y de Judá, para que
posea mi tierra. Aquellos a quienes yo escoja la heredarán y
mis siervos vivirán allí. La llanura de Sarón se llenará
nuevamente de rebaños para mi pueblo
que me busca”
Isaías 65, 8-10

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“¡Oh, si irrumpieras desde el cielo y descendieras! ¡Cómo temblarían los montes…!
Así como el fuego hace que arda la leña y que hierva el agua,tu venida haría
que las naciones temblaran. ¡Entonces tus enemigos se enterarían de la
razón de tu fama! Cuando descendiste hace mucho tiempo, hiciste
obras temibles, por encima de nuestras mayores expectativas”
Isaías 64, 1-3

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“Esta visión es para un tiempo futuro. Describe el fin, y este se cumplirá.
Aunque parezca que se demora en llegar, espera con paciencia,
porque sin lugar a dudas sucederá. No se tardará”
Habacuc 2, 3

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“Aun antes de que comenzaran los dolores de parto, Jerusalén
dio a luz un hijo. ¿Acaso alguien ha visto algo tan extraño…?
¿Acaso ha nacido una nación en un solo día? ¿Acaso ha
surgido un país en un solo instante?… ¿Llevaría
yo a esta nación al punto de nacer para después
no dejar que naciera?… ¡No! Nunca impediría
que naciera esta  nación», dice su Dios”
Isaías 66: 7-9

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“Oí a Efraín decir: “Me disciplinaste severamente, como a un becerro
que necesita ser entrenado para el yugo. Hazme volver a ti y
restáurame, porque solo tú eres el Señor… »¿No es aún
Israel… mi hijo querido?… A menudo tengo que
castigarlo, pero aun así lo amo. Por eso mi
corazón lo anhela y ciertamente le
tendré misericordia”
Jeremías 31, 18-20

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“¿Qué diremos entonces? Que los gentiles, que no iban tras la justicia,
alcanzaron justicia, es decir, la justicia que es por fe; pero Israel,
que iba tras una ley de justicia, no alcanzó esa ley. ¿Por qué?
Porque no iban tras ella por fe, sino como por obras.
Tropezaron en la piedra de tropiezo, tal como
está escrito: He aquí, pongo en Sión una
piedra de tropiezo… y el que crea
en El no sera avergonzado”
Romanos 9, 30-33

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“Pero vendrá el día en que mi pueblo reconozca y sepa que yo, que le he hablado,
soy el Señor. ¡Qué hermoso es ver llegar por las colinas al que trae buenas
noticias, al que trae noticias de paz, al que anuncia la liberación y dice
a Sión: «Tu Dios es rey»! ¡Escucha! Tus centinelas levantan la voz
y… dan gritos de triunfo, porque ven con sus propios
ojos cómo vuelve el Señor a Sión”
Isaías 52, 6-8

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“Él derrama deshonra sobre los príncipes y desarma a los fuertes…
trae luz a la más profunda penumbra… levanta naciones y las
destruye; hace crecer a las naciones y las abandona.
Él quita el entendimiento a los reyes, y los deja
vagando en un desierto sin salida. Ellos andan
a tientas en la oscuridad… los hace
tambalear como borrachos”
Job 12, 21-25

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“y para eso tenía que hacerse igual en todo a sus hermanos,
para llegar a ser un Sumo Sacerdote fiel y compasivo en
su servicio a Dios, y para obtener el perdón de los
pecados de los hombres por medio del sacrificio”
Hebreos 2:17

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“Y ahora, amados hermanos, queremos que sepan lo que sucederá con los creyentes que han muerto,
para que no se entristezcan como los que no tienen esperanza. Pues, ya que creemos que
Jesús murió y resucitó, también creemos que cuando Jesús vuelva, Dios traerá
junto con él a los creyentes que hayan muerto”
1 tesalonicenses 4: 13-14

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“… ha llegado el momento de que guíes a… a los israelitas, a cruzar el río Jordán
y a entrar en la tierra que les doy.  Te prometo a ti lo mismo que le prometí
a Moisés: “Dondequiera que pongan los pies… estarán pisando la tierra que
les he dado:  desde el desierto del Neguev, al sur, hasta las montañas
del Líbano, al norte; desde el río Éufrates, al oriente,
hasta el mar Mediterráneo, occidente…”
Josué 1, 2-4

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“Oí una fuerte voz que salía del trono y decía: –¡Miren, el hogar de Dios
ahora está entre su pueblo! Él vivirá con ellos… Él les secará toda
lágrima de los ojos, y no habrá más muerte ni tristeza ni llanto
ni dolor. Todas esas cosas ya no existirán más”
Aopocalipsis 21, 3-4

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“Porque tú nos probaste, oh Dios; nos ensayaste como se afina la plata.
Nos metiste en la red; pusiste sobre nuestros lomos pesada carga…
pasamos por el fuego y por el agua, y nos sacaste a abundancia…”
Salmos 66: 10-12

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“Pues el Señor… secó el río a la vista de ustedes y lo mantuvo seco
hasta que todos cruzaran, tal como hizo con el mar Rojo…
Lo hizo para que todas las naciones de la tierra
supieran que la mano del Señor es poderosa,
y para que ustedes temieran
al Señor… para siempre”
Josue 4, 23-24

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“Si obedeces los mandatos del Señor tu Dios y andas en sus caminos,
el Señor te confirmará como su pueblo santo, tal como juró
que haría. Entonces todas las naciones del mundo verán
que eres el pueblo elegido por el Señor y
quedarán asombradas ante ti”
Deteronomio 28, 9-10

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“Si obedeces al Señor tu Dios, recibirás las siguientes bendiciones:
Tus ciudades y tus campos serán benditos. Tus hijos y tus cosechas
serán benditos… Tus canastas de fruta y tus paneras serán
benditas. Vayas donde vayas y en todo lo que hagas,
serás bendito. El Señor vencerá a tus enemigos…
¡Saldrán a atacarte de una sola dirección,
pero se dispersarán por siete!”
Deuteronomio 28, 2-7

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«Tu trono… permanece por siempre… Tú gobiernas con un cetro
de justicia. Amas la justicia y odias la maldad. Por eso…
tu Dios te ha ungido derramando el aceite de alegría
sobre ti más que sobre cualquier otro»
Hebreos 1, 8

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“Jehová te escuche en el día de conflicto; el nombre del Dios
de Jacob te defienda… y desde Sión te sostenga… Ahora
conozco que Jehová salva a su ungido; lo atenderá
desde sus santos cielos con la potencia
salvadora de su diestra”
Salmo 20, 1-6

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“… esperábamos morir; pero, como resultado, dejamos de confiar
en nosotros mismos y aprendimos a confiar solo en Dios, quien
resucita a los muertos… él nos  rescató del peligro mortal
y volverá a hacerlo de nuevo. Hemos depositado nuestra
confianza en Dios, y él seguirá rescatándonos”
3 Corintios 1: 9-10

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«¡Miren, el hogar de Dios ahora está entre su pueblo! Él vivirá con ellos, y ellos
serán su pueblo. Dios mismo estará con ellos. Él les secará toda lágrima
de los ojos, y no habrá más muerte ni tristeza ni llanto ni dolor.
Todas esas cosas ya no existirán más»
Apocalipsis 21: 3-4

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“¿Quién puede exigirle a un tirano que deje en libertad a sus cautivos? Pero el Señor dice:
—Los cautivos de los guerreros serán puestos en libertad… Pues yo pelearé contra
quienes peleen contigo… Todo el mundo sabrá que yo, el Señor, soy tu Salvador
y tu Redentor; el Poderoso de Israel”
Isaías 49: 24-26

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”Será un momento angustioso, un momento como no ha habido otro
desde que existen las naciones. Cuando ese momento llegue,
se salvarán todos los de tu pueblo que tienen su nombre
escrito en el libro. Muchos de los que duermen en la
tumba, despertarán: unos para vivir eternamente, y
otros para la vergüenza y el horror eternos”
Daniel 12: 1-2

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«¡Alégrense con Jerusalén! Gócense con ella, todos ustedes que la aman
y ustedes que se lamentan por ella… «Yo le daré… un río de paz
y de prosperidad. Las riquezas de las naciones fluirán hacia ella.
Sus hijos se alimentarán de sus pechos… Los consolaré allí…
como una madre consuela a su hijo»
Isaías 66: 10-13

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“Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su gran misericordia
nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo…
para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarchitable, reservada
en los cielos para vosotros,  que sois guardados por el poder de Dios,
mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para
ser manifestada en el tiempo final”
1 Pedro 1, 3-5

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“Si obedeces los mandatos del Señor tu Dios y andas en sus caminos, el Señor
te confirmará como su pueblo santo, tal como juró que haría. Entonces
todas las naciones del mundo verán que eres el pueblo elegido
por el Señor y quedarán asombradas ante ti”
Deteronomio 28, 9-10

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“Y meteré la tercera parte en el fuego, los refinaré como se refina
la plata, y los probaré como se prueba el oro. Invocará él mi
nombre, y yo le responderé; diré: “El es mi pueblo”,
y él dirá: “El Señor es mi Dios”
Zacarías 13, 9

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»Proclama también: “El Señor de los Ejércitos Celestiales dice:
‘Otra vez las ciudades de Israel rebosarán de prosperidad
y otra vez el Señor consolará a Sión y elegirá a
Jerusalén para sí mismo’”».
Zacarías 1, 16-17

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»En esos tiempos oscuros no se podía viajar con seguridad y los problemas
perturbaban a los habitantes de todos los países. Nación luchaba contra
nación, ciudad contra ciudad, porque Dios las afligía con todo tipo
de dificultades; pero en cuanto a ustedes, sean fuertes y
valientes porque su trabajo será recompensado»
2 Crónicas 15, 5-7

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“Según su grande misericordia [Él] nos hizo renacer para una esperanza viva,
por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia
incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los
cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de
Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que
está preparada para ser manifestada en el
tiempo postrero”
1 Pedro 1, 3-9

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“Y ahora, amados hermanos, queremos que sepan lo que sucederá con los creyentes que han muerto,
para que no se entristezcan como los que no tienen esperanza. Pues, ya que creemos que
Jesús murió y resucitó, también creemos que cuando Jesús vuelva, Dios traerá
junto con él a los creyentes que hayan muerto”
1 tesalonicenses 4: 13-14