“Por lo tanto, ¡alégrense, oh cielos!
¡Y alégrense, ustedes, los que viven en los cielos
Pero el terror vendrá sobre la tierra y el mar…“
Apocalípsis 12, 12

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…Dios castigará a las naciones que atacaron a Jerusalén. Hará que se llenen de miedo, y que empiecen a pelear entre ellas mismas; ¡aun en vida se les pudrirán la carne, los ojos y la lengua!” Zacarías 14:12
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Transcribimos completo el devocional del pastor David Wilkerson del 17 de febrero del 2011:

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Dios tiene un plan preconcebido para liberarnos de nuestras pruebas de fuego. No importa lo que esté pasando, Dios tiene un plan adaptado para cada dificultad. Es un plan que nunca podría ser concebido o imaginado por la mente humana.


Tomemos, por ejemplo, las pruebas de fuego de Israel en el desierto. No había pan, ni comida de ningún tipo. ¿Cuál comité, o cuál grupo de intercesión podría haber sugerido: “Vamos a orar para que mañana nos despertemos y descubramos comida de ángeles, copos blancos cubriendo el suelo y con sabor de la miel.”


Dios tenía un plan, un milagro, un plan inconcebible… ¡Increíble!


Más tarde, no tenían agua. El desierto caliente les resecaba los labios. Humanamente hablando, no había manera de sobrevivir: Cientos de miles de personas llorando frente a una crisis de vida o muerte.


¿Quién podría haber imaginado cómo Dios los salvaría en ese día? ¿Quién podría haber sugerido a Moisés señalado a una gran roca: “Ve, golpéala entonces un río de agua saldrá de ella?”


Pero Dios tenía un plan concebido en su mente previo a su adversidad.


Lea lo sucedido en el Mar Rojo, con un mar impasible ante ellos, sin salida y el ejército de Faraón corriendo hacia ellos. ¡Imposibilidad! ¡Desesperanza!


¿No tenía Dios un plan desde el principio?


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Read this devotion online: http://www.worldchallenge.org/es/node/12349

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