“Por lo tanto, ¡alégrense, oh cielos!
¡Y alégrense, ustedes, los que viven en los cielos
Pero el terror vendrá sobre la tierra y el mar…“
Apocalípsis 12, 12

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…Dios castigará a las naciones que atacaron a Jerusalén. Hará que se llenen de miedo, y que empiecen a pelear entre ellas mismas; ¡aun en vida se les pudrirán la carne, los ojos y la lengua!” Zacarías 14:12

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“Yo os recogeré de los pueblos… en las cuales estáis esparcidos
y os daré la tierra de Israel… Y les daré otro corazón y…
un nuevo espíritu; quitaré el corazón de piedra… y les
daré un corazón de carne, para que anden en mis
ordenanzas y guarden mis decretos… y
sean mi pueblo y yo sea su Dios”
Ezequiel 11, 17-20

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“He aquí que Jehová el Señor vendrá con poder, y su brazo
dominará; he aquí que su recompensa viene con él… Como
pastor apacentará su rebaño… pastoreará con ternura
a las recién paridas… las naciones son para él
como la gota de agua que cae del cubo, y
como polvo menudo en las balanzas”
Isaías 40, 10-15

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“Señor, en el principio echaste los cimientos de la tierra y con
tus manos formaste los cielos. Ellos dejarán de existir, pero
tú permaneces para siempre. Ellos se desgastarán como
ropa vieja. Los doblarás como un manto y los
desecharás como ropa usada. Pero tú
siempre eres el mismo; tú
vivirás para siempre”
Hebreos 1, 10-12

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“Así que dirigí mis ruegos al Señor Dios, en oración y ayuno… Oré al
Señor… y le confesé: «¡Oh Señor, tú eres un Dios grande y temible!
Siempre cumples tu pacto y tus promesas de amor inagotable con
los que te aman y obedecen tus mandatos… tú tienes la razón;
pero como ves, tenemos el rostro cubierto de vergüenza. Esto
nos sucede a todos, tanto a los que están en Judá… como
a todo el pueblo de Israel disperso… adondequiera que
nos has mandado por nuestra deslealtad a ti”
Daniel 9, 3-7

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“—… El que cree en mí vivirá aun después de haber muerto. Todo el que
vive en mí y cree en mí jamás morirá. ¿Lo crees, Marta? —Sí, Señor…
Siempre he creído que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que ha
venido de Dios al mundo… «¡Lázaro, sal de ahí!». Y el muerto
salió de la tumba con las manos y los pies envueltos con
vendas… y la cabeza enrollada en un lienzo”
Juan 11, 25-27: 43-44

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“Haré volver los cautivos de Judá y los cautivos de Israel, y los
restableceré como al principio. Los limpiaré de toda su maldad
con que pecaron contra mí, y perdonaré todas sus iniquidades
con que contra mí pecaron… Esta ciudad me será por nombre
de gozo,  de alabanza y de gloria entre todas las naciones
de la tierra,  cuando oigan todo el bien que yo les
hago.  Temerán… por todo el bien y toda
la paz que yo les daré”
Jeremías 33, 7-9

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“La multitud escuchaba todo lo que Jesús decía, y como ya se
acercaba a Jerusalén, les contó una historia para corregir
la idea de que el reino de Dios comenzaría de inmediato…
los que usan bien lo que se les da, se les dará aún
más; pero a los que no hacen nada se les quitará
aun lo poco que tienen. En cuanto a esos
enemigos míos que no querían que yo
fuera su rey, ejecútenlos aquí
mismo en mi presencia”
Lucas 19, 11;26-27

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»El Señor… dice: “Dentro de poco, haré temblar los cielos
y la tierra, los océanos y la tierra firme una vez más.
Haré temblar a todas las naciones y traerán los
tesoros de todas las naciones a este templo…
La plata es mía y el oro es mío… La futura
gloria de este templo será mayor que
su pasada gloria… y en este
lugar, traeré paz»
Hageo 2, 6-8

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“Abraham siempre creyó la promesa de Dios sin vacilar…
estaba plenamente convencido de que Dios es poderoso
para cumplir todo lo que promete. Y, debido a su fe,
Dios lo consideró justo. Y… no fue solo para
beneficio de Abraham, sino que quedó escrito
también para nuestro beneficio, porque nos
asegura que Dios nos considerará
justos… si creemos en él”
Romanos 4, 20-24

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“Ustedes, no teman; porque yo sé que buscan a Jesús,
el que fue crucificado. No está aquí, porque ha
resucitado, tal como El dijo. Vengan, vean el
lugar donde estaba puesto. — Vayan pronto,
y digan a Sus discípulos que Él ha
resucitado de entre los muertos;
y Él va delante de ustedes a
Galilea; allí Lo verán”
Mateo 28, 5-7

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“Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra
ayuda segura en momentos de angustia. Por eso, no
temeremos aunque se desmorone la tierra y las
montañas se hundan en el fondo del mar;
aunque rujan y se encrespen sus aguas,
y ante su furia retiemblen los montes”
Salmo 46, 1-3

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“Señor, tú tienes la razón… Esto nos sucede a todos, tanto
a los que están en Judá y en Jerusalén, como a todo el
pueblo de Israel disperso en lugares cercanos y
lejanos, adondequiera que nos has mandado
por nuestra deslealtad a ti”
Daniel 9, 7

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“Pero yo pondré mis ojos en el SEÑOR, esperaré en el Dios
de mi salvación; mi Dios me oirá… Aunque caiga, me
levantaré, aunque more en tinieblas, el SEÑOR es mi
luz. La indignación del SEÑOR soportaré… hasta
que defienda mi causa y establezca mi derecho.
El me sacará a la luz, y yo veré su justicia”
Miqueas 7, 7-9

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“Dios dice: «¡Reconstruyan el camino! Quiten las rocas y
las piedras… para que mi pueblo pueda volver del
cautiverio». El… que vive en la eternidad…
dice: «Yo vivo en el lugar alto y santo con
los de espíritu arrepentido… Restauro el
espíritu destrozado… y reavivo el valor
de los que tienen un corazón arrepentido”
Isaías 57, 14-15

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“juzgad vosotros lo que digo. La copa de bendición que bendecimos,
¿no es la participación en la sangre de Cristo? El pan que partimos,
¿no es la participación en el cuerpo de Cristo? Puesto que el pan
es uno, nosotros, que somos muchos, somos un cuerpo; pues todos
participamos de aquel mismo pan. Considerad al pueblo de
Israel (segun la carne): los que comen los sacrificios,
¿no participan del altar?
1 Corintios 10, 15-18

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«Tu trono… permanece por siempre y para siempre. Tú
gobiernas con un cetro de justicia. Amas la justicia
y odias la maldad. Por eso, oh Dios, tu Dios te ha ungido
derramando el aceite de alegría sobre ti más
que sobre cualquier otro»
Hebreos 1, 8

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“Y a los hijos de los extranjeros que sigan a Jehová
para servirle, y que amen el nombre de Jehová para
ser sus siervos… y abracen mi pacto, yo los
llevaré a mi santo monte, y los recrearé en
mi casa de oración… porque mi casa será
llamada casa de oración para
todos los pueblos”
Isaías 56, 6-7

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“¡Canta, oh mujer sin hijos, tú que nunca diste a luz!
Prorrumpe en canciones de alegría a toda voz.. Pues
la mujer desolada ahora tiene más hijos que la que
vive con su esposo —dice el Señor—. Agranda tu
casa; construye una ampliación. Extiende tu
hogar y no repares en gastos. Pues pronto
estarás llena a rebosar; tus descendientes
ocuparán otras naciones y repoblarán
las ciudades en ruinas”
Isaías 54, 1-3

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“¡Que la gloria del Señor continúe para siempre!
¡El Señor se deleita en todo lo que ha creado!…
Cantaré al Señor mientras viva… Que todos
mis pensamientos le agraden… que dejen de
existir para siempre los perversos. Que
todo lo que soy alabe al Señor”
Salmo 104, 31-35

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“El Señor tu Dios cambiará tu corazón y el de tus descendientes, para que
lo ames con todo el corazón y con toda el alma, y para que tengas vida.
El Señor tu Dios impondrá todas esas maldiciones a tus enemigos… Así
volverás a obedecer al Señor y cumplirás todos sus mandatos… Entonces
el Señor tu Dios te prosperará en todo lo que hagas. Te dará muchos
hijos… y hará que tus campos produzcan cosechas abundantes,
porque… volverá a deleitarse en ser bondadoso contigo
como lo fue con tus antepasados”
Deuteronomio 30, 6-9

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“Vivimos al borde de la muerte, pero aún seguimos con
vida. Nos han golpeado, pero no matado. Hay dolor en
nuestro corazón, pero siempre tenemos alegría. Somos
pobres, pero damos riquezas espirituales a otros. No
poseemos nada, y sin embargo, lo tenemos todo”
2 Corintios 9-10

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