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“Cada uno de ustedes debe arrepentirse de sus pecados y volver a Dios, y ser bautizado en el nombre
de Jesucristo para el perdón de sus pecados. Entonces recibirán el regalo del Espíritu Santo.
Esta promesa es para ustedes, para sus hijos y para la gente en el futuro lejano, es
decir, para todos los que han sido llamados por el Señor nuestro Dios”
Hechos 2, 38-39


…Dios castigará a las naciones que atacaron a Jerusalén. Hará que se llenen de miedo, y que empiecen a pelear entre ellas mismas; ¡aun en vida se les pudrirán la carne, los ojos y la lengua!” Zacarías 14:12

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En el mensaje Jesucristo/Yeshuahamashiaj mandó publicar a las naciones -el evangelio- podemos discernir verso y reverso de una misma realidad:


-> por un lado una entidad Nacional futura: el REINO DE ISRAEL/JEZREEL que anuncian los profetas (Hech 1:6), el Reino de los Cielos/Reino de Dios de los evangelios, el “Tabernáculo de David restaurado” -del que habló el profeta Amos- o el reino mesiánico milenario, todas expresiones que se refieren a lo mismo. Esta es la cara del “evangelio del Reino”.


-> y por otro un llamado urgente a recibir desde ya en nuestro corazón al SEÑOR y REY de esa entidad que vendrá a existir en el mundo venidero, llamado urgente que ofrece perdón de pecados por fe en la sangre derramada en la cruz. Y nos dona vida eterna -la cúspide de las bendiciones- sin la cual no existe Reino celestial mas allá de la muerte, sino una “horrenda expectación” de destrucción (He 10:27). Esta es la cara del “evangelio de Salvación”.


Sin duda esta última cara -el “evangelio de Salvación”- es lo impostergable, es para ya, y por eso fue predicado durante dos milenios “a tiempo y fuera de tiempo” para alcanzar a “toda criatura” y ofrecerle consuelo, limpieza de pecados y liberación de toda opresión. Todas cosas de primera prioridad. Pero a veces, en nuestro caminar en la fe, sentimos el desafío de actualizar el primer perfil: el “evangelio del Reino”.


Y entonces surgen preguntas: ¿qué se propone Dios/Elohim -YaHWéH- en medio de los tormentosos días de hoy? ¿Está Él en el control? ¿Hay un hilo conductor que nos ayude a entender el Plan que está llevando a cabo con los “redimidos”, los “salvos”, los “santos”, la “manada pequeña”, el “remanente” -todas expresiones sinónimas que se refieren a quienes integramos el ISRAEL DE DIOS/ JEZREEL, el Monte Sión” espiritual- para llevarlos finalmente a Su Reino? ¿Se cumple el Propósito de Dios en nuestras vidas?


Se nos ha dado el don de la fe, que es certeza de los hechos venideros (Heb. 11:1), para asomarnos a ese futuro venturoso cuando “la tierra esté llena del conocimiento de YaHWéH, como las aguas cubren el mar” (Isa. 11:9). ¿Entendemos la inefable belleza de esta promesa para el mundo de estos días? ¿Podemos imaginar un mundo en el cual Dios mismo -YaHWéH- morará con Su pueblo e impartirá el “derecho y la justicia” a todos los confines de una tierra que será regenerada por Su Gloria?. Posiblemente si, pero como afirmó el apóstol Pedro (2Pe 1:12) es necesario recordarnos una y otra vez las verdades en las que fuimos confirmados para evitar que el mundo las vaya disfumando con su smog maligno.


En la jornada inaugural de esos gloriosos días venidero -los del Reino- habrá un grandioso evento: la reunión de los “hijos de Judá” con los “hijos de Israel (Efraín)” en el “día de Jezreel”. Esto se anuncia en  Oseas 1:11:

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“Y se congregarán los hijos
de Judá y de Israel,
y nombrarán un solo jefe,

y subirán de la tierra;
porque el día de Jezreel
será grande”

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¿Estamos seguros de entender el significado de esta profecía tan poco comentada en nuestras iglesias?  ¿Quien es “Judá” y quien “Israel” en este pasaje que alude al preámbulo del Reino venidero?. De estas cosas se habla en los estudios que puedes encontrar en este sitio.

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Breve afirmación doctrinaria:

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Jesús/Yeshua es el Hijo del Dios Vivo, nacido de María/Myriam virgen, verdadero Dios y verdadero hombre, y nos dejo Su Palabra -Su evangelio- en la versión inerrante de Sus enviados/apóstoles registrada en el Nuevo Testamento y revelada por Su Espíritu. Murió en sacrificio vicario por los pecados de todos,  sufriendo “muerte de cruz”. Y resucitó “al tercer día” siendo el “primogénito de entre los muertos”. Ahora todo aquel que “crea en su corazón y confiese con su boca” estas verdades será salvo de condenación y tendrá vida eterna. Nuestro Señor Jesucristo/Yeshuahamashiaj se encuentra hoy a la diestra del Padre y vine de nuevo para quienes Lo esperan. En ese día juzgará el mundo impío y a continuación establecerá el bendito “Reino de los Cielos”/”Tabernáculo de David levantado”/”Sión en Gloria” en una nueva tierra que habrá olvidado su ruinoso pasado.

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