“Por lo tanto, ¡alégrense, oh cielos!
¡Y alégrense, ustedes, los que viven en los cielos
Pero el terror vendrá sobre la tierra y el mar…“
Apocalípsis 12, 12

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…Dios castigará a las naciones que atacaron a Jerusalén. Hará que se llenen de miedo, y que empiecen a pelear entre ellas mismas; ¡aun en vida se les pudrirán la carne, los ojos y la lengua!” Zacarías 14:12

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Transcribimos completo el devocional del pastor David Wilkerson del 19 de enero del 2011:

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El perdón de Dios sólo puede ser obtenido por fe. No podemos entenderlo razonando. El regalo expiatorio de la sangre de Cristo es tan profundo, tan lleno de gracia, tan misterioso, que está tan lejos de la habilidad humana de poder entenderlo. Podemos ver claramente cómo la ley es aplicada a nuestro pecado. Podemos sentir condenación, temor y culpa por nuestras transgresiones. Pero nuestro Padre celestial permanece amorosamente a nuestro lado en todo momento, listo para perdonarnos.


La sangre de Cristo, el amor del Padre, el deseo que tiene el Señor de perdonarnos: todas estas bendiciones solo pueden ser conocidas mediante la fe. “El justo por la fe vivirá” (Gálatas 3:11).


Usted puede preguntarse, “¿Cuántas veces me perdonará el Señor cuando sigo continuando en mi pecado una y otra vez?” Usted puede confiar seguro de que el perdón increíble del Señor es ilimitado. Cada vez que usted peca, usted puede ir a Jesús y encontrar liberación. Pero el  perdón del Señor no es ni ingenuo ni ciego. Para tenerlo claro, nuestro Padre celestial nos perdona – pero en cierto punto, Él nos disciplina para evitar que continuemos en pecado. “Porque el Señor al que ama, disciplina” (Hebreos 12:6).


Read this devotion online: http://www.worldchallenge.org/es/node/12020

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