“Pero este es el nuevo pacto que haré con el pueblo de Israel…
Pondré mis instrucciones en lo más profundo de ellos y las
escribiré en su corazón. Yo seré su Dios, y
ellos serán mi pueblo”
Jeremías 31, 33

 

“NOS ESCOGIÓ EN ÉL ANTES DE LA FUNDACIÓN DEL MUNDO”

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…Dios castigará a las naciones que atacaron a Jerusalén. Hará que se llenen de miedo, y que empiecen a pelear entre ellas mismas; ¡aun en vida se les pudrirán la carne, los ojos y la lengua!” Zacarías 14:12


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El Vaticano y las razas no-adamicas


El Vaticano dice estar preparado para la aceptación de vida extraterrestre y es oportuno leer estas declaraciones del papa Francisco de mayo del 2014:


“— ¿Quiénes somos nosotros para cerrar las puertas?”, preguntó el Sumo Pontífice. En la homilía… dedicada a los conceptos de la aceptación y la inclusión, Francisco recordó una historia de la Biblia acerca de la conversión de los primeros paganos al cristianismo, informa Radio Vaticano”


Lo que supone que este espinoso tema ya se había planteado en ámbitos internos porque no parecen ser declaraciones del momento. Y sigue:


“Al describir cómo, según la Biblia, Simón Pedro fue criticado por los cristianos de Jerusalén por hacer contacto con una comunidad de paganos “inmundos”, Francisco dijo que era el momento de hacer también lo “impensable”. “Si, por ejemplo, mañana una expedición de marcianos viene aquí y uno dice: ‘Quiero ser bautizado’, ¿Qué pasaría?”, dijo el papa Francisco”… “Cuando el Señor nos muestra el camino, quiénes somos nosotros para decir: —‘¡No, señor, no es prudente! No, vamos a hacerlo de otra manera’.


Y como demostración de que estas cosas no son ocurrencia de estos días -o de este papa- la nota periodística reflexiona al final:


“Esta no es la primera vez que el Vaticano plantea la posibilidad de bautizar a los seres extraterrestres. En su intervención en el Festival de Ciencia británico en 2010, uno de los astrónomos cercanos del papa Benedicto XVI dijo que bautizaría a un extraterrestre “si se lo piden”… dijo: ‘Cualquier entidad, no importa cuántos tentáculos tenga, tiene un alma’”


Un Sacrificio vicario universal

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Nosotros vemos como una hipótesis extrema el suponer que un ser de cualquiera de las categorías que listamos en otro artículo se presente en el Vaticano y pida ser bautizado. Pero aun la aceptación de esta posibilidad supondría que el sacrificio de la cruz es válido para razas no-adámicas, es decir, es expiatorio también para estas criaturas. Y este dilema teológico me parecía difícil de dirimir hasta que medité en la impresionante revelación que leemos en el primer capítulo de Colosenses. Comencemos leyendo los v. 19-20:


“Pues a Dios, en toda su plenitud, le agradó vivir en Cristo, y por medio de él, Dios reconcilió consigo todas las cosas. Hizo la paz con todo lo que existe en el cielo y en la tierra, por medio de la sangre de Cristo en la cruz”


¡Aquí se afirma que el sacrificio de la cruz tiene un efecto universal! Es decir, la preciosísima sangre de Cristo/Mashíaj de ISRAEL “hizo la paz con todo lo que existe en el cielo y en la tierra”. Lo que significa que la cruz tiene un alcance mayor al que frecuentemente le damos. Y antes se dice (v. 16):


”… por medio de él, Dios creó todo lo que existe en los lugares celestiales y en la tierra. Hizo las cosas que podemos ver y las que no podemos ver, tales como tronos, reinos, gobernantes y autoridades del mundo invisible. Todo fue creado por medio de él y para él”


Y es natural suponer que si el que ofreció Su sacrificio vicario fue   Aquel que hizo tan poderosas obras las afecte a todas ellas. Es decir, si Quien se dio en sacrificio expiatorio es el Autor de la Creación, toda ella tanto en los cielos como en la tierra queda afectada. Esto se dice de la misma manera –o tal vez con mayor énfasis- en Efesios 1, 9-10:


“Ahora Dios nos ha dado a conocer su misterioso plan acerca de Cristo, un plan ideado para cumplir el buen propósito de Dios. Y el plan es el siguiente: a su debido tiempo, Dios reunirá todas las cosas y las pondrá bajo la autoridad de Cristo, todas las cosas que están en el cielo y también las que están en la tierra”


En donde curiosamente la primacía parece estar en la sujeción bajo la autoridad de Cristo de “las cosas que están en el cielo” ya que son nombradas primero. Pero diríamos mejor que el sacrificio de la cruz en la tierra es requisito indispensable para someter a todo el universo –visible e invisible- a la autoridad de Dios y de Su Cristo. Leamos en el mismo sentido el pregón universal del que se nos informa en Apocalipsis 12, 10-12:


“Por fin han llegado la salvación y el poder, el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo. Pues el acusador de nuestros hermanos… ha sido lanzado a la tierra. Ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y por el testimonio que dieron”


que es voceado por una “fuerte voz que resonaba por todo el cielo”. Es decir, el ámbito de esta Novedad es universal y tanto lo es que requiere de un poderoso grito para que sea escuchada hasta en las regiones celestes más lejanas o recónditas.


El testimonio co-redentor


Y esta Novedad asi anunciada tiene un componente que es oportuno destacar: “ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y por el testimonio que dieron” Esto quiere decir que el testimonio que demos de Cristo es -por extensión- co-redentor junto con la sangre del Cordero. Es lo que el apóstol Pablo nos dice en 1 Colosenses 1, 24:


“Ahora me alegro de mis sufrimientos por vosotros, y en mi carne, completando lo que falta de las aflicciones de Cristo, hago mi parte por su cuerpo, que es la iglesia”


Y estas aflicciones faltantes del cuerpo de Cristo que por ventura nos toca a nosotros padecer en carne suponen a veces el martirio como bien podemos comprobarlo en estos días -aunque fue así a lo largo de toda la historia de la Iglesia-. Y se dice:


“Y no amaron tanto la vida como para tenerle miedo a la muerte. Por lo tanto, ¡alégrense, oh cielos!”


De modo que el Propósito que “Dios nos ha dado a conocer” incluye de manera indisoluble el testimonio de la Iglesia de la cual Cristo es cabeza (nota 1). Y el perfecto conocimiento de esto encuadra en las palabras del papa Francisco –y otros voceros del clero- que mencionamos. Se nos informa que el sacrificio de la cruz afecta el universo todo, que incluye a las razas no-adámicas y por tanto, de una forma que nos es desconocida –‘impensada’ dice el papa- un remanente de estas razas podrían llegar a ser sumado a los redimidos, aunque esto nos cause en principio una profunda sensación de incomodidad similar –afirma el papa- al rechazo que produjo en los judíos el llamado a los gentiles que eran señalados en la Ley como ‘inmundos’.


Un Mashíaj de ISRAEL universal


Y sumado a esto hay algo que queremos poner en evidencia porque quizás el hábito no nos permita percibirlo con claridad. En las citas de más arriba se habla del “reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo”, y reparemos que cada vez que decimos ‘Cristo’ estamos haciendo referencia al ‘Rey Ungido/Mashíaj de ISRAEL. Es decir ‘Cristo’ supone al Reino de ISRAEL restaurado. Y sabemos que este Reino venidero de ISRAEL no estará en algún lugar del espacio sino en una Sión transfigurada por Su Gloria, y ubicada en una tierra restaurada. De modo que el Trono desde donde el Cristo/Mashíaj de ISRAEL ejercerá Su autoridad universal estará ubicado en un nuevo Templo y en una nueva Jerusalén. Y vimos en otro libro que junto al Gran Rey venidero los bautizados ejerceremos como reyes y sacerdotes en perpetuo acuerdo con Su Consejo. ¡Aleluya!. Por eso mencionamos antes que el cuerpo glorioso que recibiremos el día de la resurrección  -si perseveramos- nos permitirá trasladarnos, si fuera necesario, por todo el universo. Ese día, a pesar de lo que actualmente afirmen las teorías cosmológicas, la Tierra será el centro del universo ¡Largo camino nos resta!


El traspaso de Poder del Dios Altísimo al Dios encarnado


Recordemos cual fue el momento en que la autoridad universal de Dios fue delegada en el Mashíaj de ISRAEL, que es nuestro Señor Jesucristo. Lo leemos en Daniel 7, 13-14:


“Después, mientras contemplaba la visión nocturna, vi venir sobre las nubes del cielo a alguien que parecía un ser humano. Cuando llegó junto al anciano, lo presentaron ante él y le fueron concedidos poder, honor y reino. Le rindieron homenaje gentes de todos los pueblos, naciones y lenguas. Su poder es eterno, nunca sucumbirá; su reino no será destruido”


Y en algunas versiones se dice: “lo obedecieran los de toda raza, nación y lengua”. Seguramente estarán aquí incluidas, si fuera el caso, las razas no-adámicas.


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nota 1: quizás todo lo dicho esté contenido en Colosenses 1, 17-18:


“Él ya existía antes de todas las cosas y mantiene unida toda la creación. Cristo también es la cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo”

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