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“Entonces serán completos con toda la plenitud de la vida y el poder que proviene de Dios. Y ahora, que
toda la gloria sea para Dios, quien puede lograr mucho más de lo que pudiéramos pedir o
incluso imaginar mediante su gran poder, que actúa en nosotros. ¡Gloria a él en
la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones desde
hoy y para siempre! Amén”
Efesios 3:20-21


…Dios castigará a las naciones que atacaron a Jerusalén. Hará que se llenen de miedo, y que empiecen a pelear entre ellas mismas; ¡aun en vida se les pudrirán la carne, los ojos y la lengua!” Zacarías 14:12

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Transcribimos completo el devocional del pastor David Wilkerson [May 19, 1931; April 27, 2011] que nos llegó hoy: 20 de diciembre de 2012

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Jesús oró al Padre: “Todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; he sido glorificado en ellos” (Juan 17:10). “El amor con que me has amado esté en ellos y yo en ellos” (versículo 26).


Jesús deja muy claro: Cuando somos uno con Él, disfrutamos del mismo amor del Padre que Él disfruta. Dios se deleita en nosotros tanto como lo hace en su propio Hijo.


La Biblia también nos dice que Dios es nuestro Padre, como Él es el Padre de Cristo. Jesús testificó: “Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios” (Juan 20:17).


Entonces, ¿Qué tanto se esfuerza usted por agradar a Dios? ¿Tiene temporadas en las que siente que lo está deleitando y después tiene “bajas” estaciones cuando siente que le desagrada?


Amado, Usted tiene que poner los hechos por delante de los sentimientos. Y el hecho es que el deleite de Dios en Usted no tiene nada que ver con sus esfuerzos, intensidad, buenas intenciones o acciones. No, todo tiene que ver con su fe.


Yo creo que Dios quiere que tengamos lo que yo llamo una “fe enfocada”, esto significa que “Toda su fe puede centrarse en el principio de que si Usted desea permanecer santo delante de Dios, tienes que venir a Él en Cristo.”


El escritor de Hebreos advierte en contra de tener “…un corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo” (Hebreos 3:12). ¡Esta es una cuestión de fe! Cuando nos alejamos de la doctrina fundamental de ser aceptado por Dios por medio de Cristo, ¡volvemos de nuevo a la ley, la carne y la esclavitud espiritual!


“Pero los que creímos hemos entrado en el reposo… Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas” (4:3,10). La Escritura deja absolutamente claro que: la evidencia de la fe es el reposo.


La única manera de traer su alma atormentada, su esfuerzo y su sudor a la paz es convencerse a si mismo: “Yo estoy en Cristo y soy aceptado por Dios. Él se deleita en mí, independientemente de si estoy arriba o abajo. No importa lo que siento, ¡sé mi posición en Cristo: Él me hizo sentar en lugares celestiales!”

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Read this devotion online: http://www.worldchallenge.org/es/node/20990?src=devo-email

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