«En aquel día venidero… reuniré a los lisiados, a los que fueron desterrados, y a quienes
he llenado de profundo dolor. Los que son débiles sobrevivirán como un remanente,
los que fueron desterrados volverán a ser una nación poderosa.
Entonces… desde Jerusalén gobernaré como su rey para siempre»
Miqueas 4: 6-7

CAMPAÑA DE OCTUBRE
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…Dios castigará a las naciones que atacaron a Jerusalén. Hará que se llenen de miedo, y que empiecen a pelear entre ellas mismas; ¡aun en vida se les pudrirán la carne, los ojos y la lengua!” Zacarías 14:12

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En Apocalipsis 22:1 leemos:


“Después me mostró un río limpio de agua de vida,

que salía del trono de Dios
y del Cordero”.


Aquí podemos discernir tres elementos del Trono celestial:


1) “Dios”
2) el “Cordero”,
3) y “un río limpio de agua de vida”


Los que podemos identificar con las tres naturalezas de Dios/Elohim:


1) creadora, 2) redentora, 3) vivificante


Estas tres naturalezas de Dios/Elohim (nota 1) son la llave para entender las Escrituras: Padre, Hijo, y el Espíritu Santo que da testimonio de ambos. El conjunto de las tres es Elohim, Dios plural y Uno.

Estas tres naturalezas también aparecen en Isaías 57:15:


“porque así dijo el Alto y Sublime,
el que habita la eternidad,
y cuyo nombre es el Santo:


Yo habito en la altura y la santidad,
y con el quebrantado y humilde de espíritu,
para hacer vivir el espíritu de los humildes,
y para vivificar el corazón de los quebrantados”


Este pasaje habla de dos “lugares de habitación” de Dios/Elohim y un elemento vivificante que también es parte de Elohim:


1) primer lugar de habitación de Dios/Elohim:
la “altura y santidad”
(naturaleza creadora)


2) segundo lugar de habitación del Dios/Elohim:
“el quebrantado y humilde de espíritu”
(naturaleza redentora)


3) tercer elemento de la Divinidad:
“para hacer vivir el espíritu de los humildes,
y para vivificar el corazón de los quebrantados”
(naturaleza vivificante)


De nuevo observamos aquí las tres naturalezas/ Personas/ manifestaciones de Dios/Elohim.



La creación entera fluye hacia el estado eterno. Este mundo terminara pronto, ya sentimos sus estertores. Y entonces será purificado y sustituido por el glorioso Reino de los Cielos/Tabernáculo de David restaurado, la patria milenaria de los redimidos. Esto será la edad mesiánica -Sión en Gloria- corona de la profecía.


Y luego de ese milenio glorioso bajo el gobierno de “YaHVéH Justicia Nuestra” que se aproxima, vendrá el juicio del Trono Blanco. Y aquellos cuyo nombre se halle escrito en el Libro de la Vida habitarán eternamente en la Nueva Jerusalem. Y lo harán bajo la perfectísima e inmarcesible luz que irradiará del trono de Dios y del Cordero. Y habrá también un río de agua de vida que sera un componente básico de esa ciudad eterna de los redimidos, inmersos en la santidad de Dios/Elohim.

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En Daniel 2:47 tenemos otra magnifica cita que permite discernir claramente las tres naturalezas de Dios/Elohim:


“El rey habló a Daniel, y dijo:
En verdad que vuestro Dios es
Dios de dioses,
Señor de reyes
y revelador de misterios…”


Es decir:


el Padre: “Dios de dioses”;

el Hijo: “Señor de reyes” y el

Espíritu Santo: “revelador de misterios”.

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nota 1) el misterio último de la naturaleza de Dios/Elohim debe de ser discernido y contemplado por el Espíritu, pero no nombrado. Al hacerlo siempre en algo lo traicionamos porque tan excelso misterio no es posible que sea contenido en palabras (exceptuando las escritas en letras hebreas, tal vez). Palabras como “Persona” o “Trinidad” son aproximaciones -útiles, es cierto, a la enseñanza porque aventan errores y son la mejor aproximación- pero ni lo expresan completamente, ni lo agotan.

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