esperamos con mucho anhelo que él regrese… Él tomará nuestro débil cuerpo mortal
y lo transformará en un cuerpo glorioso, igual al de él
Filipenses 3, 20-21

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“Por cuanto has guardado
la palabra de mi paciencia,
yo también te guardaré
de la hora de la prueba
que ha de venir sobre el mundo entero
para probar a los que habitan sobre la tierra”.
(Apocalipsis 3:10)


Se acercan días de tinieblas para el mundo. Cada día son mas las actitudes de intolerancia contra principios que son el fundamento de la fe cristiana y son millones al año los cristianos perseguidos o muertos en el mundo.


Y “la hora de la prueba” será para “los que habitan la tierra”, esto es, alcanzará a todos, creyentes o no.


Pero saber que nuestro Dios promete: “también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero” es confiar que esta a nuestra disposición un escudo de protección poderoso, un dulce alivio que nos da fuerzas para enfrentar la hostilidad que viene y nos invita a perseverar contra toda oposición. También dice Juan 12:26:


“Si alguno me sirve, sígame;
y donde yo esté,
allí también estará mi servidor.
Si alguno me sirve,
mi Padre lo honrará.”


Subrayamos: «y donde yo esté también estará mi servidor». Si perseveramos, si somos fieles, estaremos bajo Sus alas protectoras, en Cristo. Él es el Águila que nos transporta de la angustia o la persecución, a la libertad, como leemos en Éxodo 19:4:


«Vosotros visteis lo que hice con los egipcios,
y cómo os tomé sobre alas de águila
y os he traído a mí»

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